El martes 13 de febrero se produjo en El Salvador un nuevo terremoto, que causó numerosas víctimas y graves daños materiales especialmente en la zona central del país. Apenas tuvo noticia del seísmo, el Vicario de Cristo envió a mons. Fernando Sáenz Lacalle, arzobispo de San Salvador, el siguiente telegrama, firmado por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado:
El Santo Padre Juan Pablo II, al conocer la triste noticia del nuevo terremoto acaecido en el día de ayer y profundamente apenado por las numerosas víctimas, heridos y graves daños materiales que ha ocasionado, ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva oraciones para que el Señor conceda fortaleza y consuelo a todo el pueblo salvadoreño, especialmente a los afectados directamente por la desgracia.
Pide asimismo que el Todopoderoso inspire en todos sentimientos de
solidaridad y fraternidad para que, en estos momentos tan difíciles,
instituciones y hombres de buena voluntad, colaboren eficazmente, con espíritu
generoso y caridad cristiana, a mitigar el dolor y a superar las adversidades.
Ruego a vuestra excelencia transmita el sentido pésame de Su Santidad a los
familiares y exprese a heridos y damnificados su paterna solicitud y
sentimientos de cercanía, mientras imparte de corazón su confortadora bendición
apostólica como signo de afecto al querido pueblo de El Salvador.
Cardenal ANGELO SODANO
Secretario de Estado de Su Santidad