7.
Las parábolas de Jesús y las parábolas de la Comunidad
Lo
que más cercano está a la realidad de Jesús son las palabras de Él, es
decir, a través de ellas podemos averiguar qué piensa Jesús. Cómo piensa.
No
todas las parábolas que están en los evangelios. Lucas compone algunas parábolas
que no son propiamente de Jesús. La comunidad cristiana primitiva también
empleó este estilo de Jesús y armó varias parábolas. Una parábola que no
sea de labios de Jesús no quiere decir que no sea palabra de Dios. Todo eso es
palabra de Dios y por parejo. Desde el punto de vista de palabra de Dios tiene
el mismo valor lo que Jesús dijo y lo que fabricó la comunidad El valor de un
texto no está en quién lo hizo sino en que haya sido aceptado como palabra de
Dios por la comunidad.
Solo
que cuando uno quiere afinar más y con criterios
para eso, que son varios, para poder decir que una frase no pueda ser sino de
Jesús: cuando uno ve que no la pudo haber hecho la comunidad primera, cuando se
ve que no es influjo de una cultura cercana, etc.
7.1.
Parábolas: lenguaje típico de Jesús
El
lenguaje típico de Jesús son un tipo de parábolas cortas que en lenguaje de
la exégesis se llaman símiles. Qué es un símil? Es una comparación
ampliada. Por ejemplo el grano de mostaza . La parábola es una narración más
larga. Cuanto más simples son las
cosas, nada raro que estén frente a la realidad de Jesús. Los símiles son 10
o 12 más o menos.
7.2.
Objetivo de las parábolas
¿Qué
busca Jesús en todo lo que está haciendo? Jesús no busca de la gente que
tiene al frente sino una sola cosa: que la gente se disponga frente a Dios mismo
como Él mismo. Simple y llanamente. Jesús es un absoluto convencido de la
habitación de Dios en Él. Es claro y lo obvio es que una persona habitada por
Dios sea coherente con la Divinidad. Eso es lo que Jesús es. Es la coherencia
absoluta de un ser humano frente a la Divinidad que está en Él y que lo posee.
Por qué Jesús está absolutamente poseído por la Divinidad? Solamente por una
sola razón. Porque no opone ni una millonésima de resistencia a la acción de
Dios en Él. Esa es la filiación divina.
La
filiación divina es que Jesús es el absoluto Hijo de Dios por ser el absoluto
acogedor de la acción de Dios en Él. Por eso
yo lamento tanto que hablemos tan poco de la fe de Jesús.
7.3.
¿Qué es la fe?
La
fe no es sencillamente una aceptación mental o racional a cualquier verdad
abstracta. Eso no se llama propiamente fe. La fe es acoger absolutamente la acción
de Dios en uno. Eso es fe. Lo mismo decíamos del Resucitado. Qué es ser el
resucitado? Acoger la acción del Resucitado lo más incondicionalmente posible
de modo que no se estrelle, sino que antes se amplíe. Si un ser humano se sitúa
frente a Dios mismo acogiendo la Divinidad y siendo consciente de no ponerle
barreras a la Divinidad ni con nuestras tendencias ni con nuestros intereses,
con tantas y tantas cositas con que estorbamos la Divinidad, si uno se pone de
vigilante en eso, automáticamente la Divinidad lo va ocupando. Y una persona
ocupada por la Divinidad, obra divinamente. Así como suena, tan simple como
eso.
No
distraerse de la intencionalidad inmediata de Jesús: La preocupación de Jesús
no es que la gente cumpla la Ley. Eso está muy lejos de Jesús. La preocupación
de Jesús es que la gente se abra a
la divinidad, como Él experimenta apertura a la divinidad para que la divinidad
lo posea y sea Dios mismo quien vaya construyendo el ser humano.
7.4.
Preocupación de Jesús: abrirse a la divinidad.
La
preocupación de Jesús es que la gente se abra
a la Divinidad., como Él experimenta apertura a la Divinidad para que la
Divinidad lo posea y sea Dios mismo quien vaya construyendo el ser humano
¿Qué
hizo Jesús para disponer la gente a eso? : Los símiles, las parábolas
Creo que es una mala manera de utilizar las parábolas para inventar con
ellas un montón de doctrinas que Jesús quería enseñar con las parábolas.
Jesús no está propiamente enseñando nada con las parábolas. Lo que está
haciendo con ellas es moviendo las personas a abrirse
a la Divinidad. Es un medio que Él utiliza para que la persona, ella misma,
tome decisiones, la persona que lo está oyendo.
La
parábola o el símil no es un lenguaje propio para hacer discursos a mucha
gente. El símil es propiamente un lenguaje dialogal, de conversación de Jesús
moviendo al que se encuentra, por medio de las parábolas. De modo que no
imaginarse que Jesús reúne a una multitud para decirle una parábola.
7.4.
Parábolas en Mateo 13.
Si
nos fijamos en el capítulo 13 de Mateo, hay siete parábolas seguidas . Esa es
una colección ya hecha que Mateo encontró y la colocó allí. De modo que no
se sabe cuándo ni dónde dijo Jesús una parábola. No tenemos con contexto
local ni situacional claro. Nadie lo sabe.
Imagínense
a Jesús (DIBUJO
No, 4 A?)
No
olviden: Jesús es un ser fascinante. Le sale la Divinidad por todos los poros,
por eso nunca me imagino a Jesús sino sonriente. Jesús se encuentra a este
individuo y busca que tenga una
experiencia de Dios igual a la de Él. Si pensamos que Jesús busca enseñar, es
muy poco. Jesús busca sacudir personas desde dentro, sacudirlas por las buenas.
A Él le interesa que este individuo se deje poseer por Dios como Él está poseído
por Dios.
Qué
hay en este individuo. Jesús sabe que en todo ser humano está dentro la
divinidad, pero a veces, el tamaño como está es todo arrugadito. Todo ser
humano está habitado por la Divinidad, pero todo ser humano tiene una Divinidad
más o menos apachurrada por lo estrecho de la búsqueda de sí mismo. Es decir,
un Dios inerme. Dios está inerme en la vida de algunas personas. No lo dejan
mover. Jesús lo que busca es que a este individuo se le crezca Dios entonces se
inventa las parábolas.
Las
parábolas son comunes en el Antiguo Testamento: p.e. las de Natán. Este género
es muy común en la Biblia y en la literatura rabínica, las utilizaron también
los egipcios, los griegos, pero las de Jesús son muy singulares. Son de una
extremada simplicidad.
En
Mateo 13,33 s.,
En
este texto encontramos la parábola de la levadura: “El Reino de los Cielos
es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de
harina, hasta que fermentó todo...”
Esta
parábola es trascendental de Jesús. De ella se deduce cómo concebía Jesús a
Dios. Jesús jamás hace una definición de Dios, jamás. Jesús lo que quiere
explicar es cómo Dios funciona. Cómo actúa. Porque lo único que Jesús sabe
de Dios es cómo actúa en Él, como lo va sintiendo en sus actos ordenados. Cómo
entiende la penetración de Dios en sus propios actos, en lo que decide, en lo
que desea, en lo que de hecho obra. Jesús lo que experimenta es que al abrirse
a la voluntad de Dios, todos sus actos son ordenados y por eso los actos
ordenados son la real experiencia de Dios. Es lo que Él experimenta. Uno no
experimenta de Dios sino un actuar ordenado que uno hace. Esa es la experiencia
concreta de Dios.
7.6.
Experiencia de Dios: obrar en función del otro
K.
Rahner afirma que una experiencia de Dios se expresa cuando sientes que deseas
salir de ti mismo. Es cuando tu “obras en función de otro”
Es
decir, la experiencia de Dios no es sino de cosas que son fenoménicas, que están
en la órbita de percepción de nuestro entender y de nuestra fuente de saber.
Entonces,
¿Qué hace Jesús? Un símil de esto es: Jesús traduce esto en un símil. La
parábola es una traducción en una pequeña imagen, de la manera como Jesús
siente a Dios mismo. Jesús traduce
lo que Él experimenta, en una imagen. Es como si Jesús dijera: Yo siento que
Dios me penetra a Mí, como la levadura penetra en la masa de harina. Eso es lo
que está diciendo. Yo siento que Dios actúa en mi como la levadura actúa en
la harina penetrándola. Saben qué hay detrás de eso? Es la definición
trascendental que Jesús hace sobre creación. Dios crea saturando los seres de
su presencia. Es la definición más trascendental que se ha dicho sobre creación
en este planeta. Esa modesta comparación. Dios crea a los seres penetrando Él
mismo en ellos por medio de su Espíritu. Por eso Dios no se encuentra sino en
la creación, fuera de eso es la nada. Dios crea Él mismo saliendo de sí mismo
en la creación. La creación está saturada de la Divinidad aunque parezca tan
profana. Solamente que en nosotros, los seres conscientes, esa presencia de Dios
es viva, trinitaria en nosotros mismos.
Entonces,
parábola es el medio que Jesús emplea para hacer que el oyente se abra a la
divinidad como Él. La parábola es una traducción modesta en una cosa visible
de la manera como Él siente que Dios actúa en Él, para que este individuo
entienda.
Vemos
que hay un elemento muy importante: Qué significa una parábola sin Jesús?
Nada. Una parábola significa algo cuando Jesús la dice porque el que mueve no
es el símbolo, es la fascinación de Jesús.
Cualquier
discurso que digamos de Dios solamente es inteligible si es la propia
experiencia de la Divinidad, de lo contrario, estás equivocado o escandalizas.
Desvincular la parábola de la Persona de Jesús es dejar una experiencia
sin sujeto de experiencia. Por eso la vinculación de la parábola con Jesús es
esencial. Eso quiere decir que una parábola no es inteligible si uno no está
un poco metido en la experiencia misma de Jesús.
7.7.
Las parábolas se refieren al reino de Dios
La
parábola solo tiene un valor vinculada a Jesús. Entonces la parábola no
significa nada sino en labios de Jesús. Más aún: las parábolas, como están
en los Evangelios ya han sido utilizadas para hablar del Evangelio y no del
Reino de Dios, por eso, tienen que desvincularse de los Evangelios: antes de que
se hagan los evangelios, antes de que sean manejadas en la comunidad y llevarlas
a los labios de Jesús.
Hay
parábolas que tienen hasta cuatro significados diferentes. Para poder entender
las parábolas hay que desvincularlas de todos los contextos y llevarlas a
labios de Jesús, cuyo contexto es el Reino de Dios.
7.8.
¿Qué es el Reino de Dios en Jesús?
¿Qué
es Reino de Dios? Sabemos que hablamos de él de tal manera que no es lo que Jesús
decía. Reino de Dios es para Jesús, la voluntad de Dios. Reino de Dios es
acoger la acción de Dios hasta que se sature y lo domine.
Jesús
anunció el Reino de Dios, pero la Iglesia primitiva no anunció Reino de Dios,
anunció evangelio o soberanía del Resucitado. Jesús habla de la soberanía de
Dios como Él la siente. Otra cosa es identificar el resucitado con Dios mismo.
Entonces,
la parábola es una medio que Jesús emplea para traducir lo que Él
experimenta. Qué quiere enseñar? No hace una definición de Dios, no está
enseñando cuestiones morales. Jesús lo que quiere es que el oyente se
impresione con la parábola para que viendo cómo Dios funciona en Jesús, a él
le ocurra lo mismo, se le desarrugue Dios y
empiece a poseerlo.
Entonces
la parábola es para que el oyente tome decisiones coherentes con la Divinidad.
La parábola es una lenguaje tremendamente ofensivo porque es muy
desproporcionado. A veces es muy desproporcionado, es rayano en desproporción.
Sin
tener una concepción de la experiencia de Jesús, la parábola, si la
desubicamos de los Evangelios, no significa mayor cosa, es un lenguaje muy
modesto.
7.9.
Parábola: interpelación sobre el Dios vivo
Lo
que Jesús busca con la parábola es hacer que su interlocutor se cuestione
sobre la realidad de Dios vivo en él, que se abra a Él.
No busca darle datos de conocimientos para que se instruya. No. Lo que es
absolutamente genial en Jesús es las agallas que Jesús tiene de tocar la
interioridad del otro para que se cuestione.
Una
parábola implica que el destinatario de Jesús tome una decisión
a favor o en contra. O lo rechaza o se abre y se ve que le funcionó
porque los discípulos se hicieron con eso y con el testimonio de Jesús, por
supuesto ¿Qué busca un profesor?
Meter un montón de datos, o está para promover valores? Uno no toca la
interioridad del otro si no está preocupado por ella. Es decir, yo al frente no
debo tener asientos sino personas. Eso hace Jesús. Él está viendo personas y
está infinitamente interesado en que se abran a la Divinidad, como Él.
El
contexto de las parábolas, la experiencia de Jesús consiste en sentir la
divinidad tan cerca, con tanta inmediatez, porque la presencia de Dios se hace
tanto más inmediata cuanto menos irregularidad hay entre Dios y yo. Cuantos
menos intereses tenga, es tanto más diáfana la experiencia de Dios en la
persona. Ese es el caso de Él. Él está viendo la Divinidad tal que ve que
todos sus actos están siendo tocados por la Divinidad, entonces para Jesús
Palabra de Dios son sus propios actos orientados por la Divinidad