|
La población judío-mesiánica manifiesta una gran
diversidad de actitudes hacia la tradición y la observancia
religiosa judía. Sabemos que son cada vez más los judíos
mesiánicos los que asumen con más ortodoxia que los mismos judíos
ortodoxos tradiconales, lo que conocemos como los "Símbolos del
Pacto". Por qué se les ha dado este
nombre?
El
término fue acuñado por Rabi Hayim Halevy Donin en el capítulo
"Los Símbolos del Pacto" en su más famoso texto "El Ser Judío"
(Jerusalén 1978), para expresar toda la carga espiritual que posee
cada elemento judío... riqueza que sólo aquel que tenga una
mentalidad semita y amor a Israel, podrá comprender por qué a
pesar de la fe en Yeshua, estos símbolos todavía tienen
importancia en la vida cotidiana de toda persona mesiánica, sin
importar la corriente o la congregación a la que pertenezca. Los
encontramos, incluso, en hogares absolutamente no
observantes y otros, sólo en las familias más observantes. Para
algunos, dichos elementos son de suma importancia para adentrarse
cada vez más en el actuar del Ruaj HaKodesh e la vida
mesiánica, mientras que otros simplemente admiran su
belleza, su artesanía y su significado
histórico.
A
pesar de la prohibición de hacer esculturas religiosas (y
quizás precisamente por eso), el judaísmo ha desarrollado una gran
variedad de lo que se conoce en el léxico popular como "objetos
ceremoniales", que adornan tanto la sinagoga como el hogar. La
belleza era alabada por las comunidades creyentes de origen
gentil, y por muchos rabinos de los primeros siglos de la Iglesia,
quienes dieron forma a las prácticas y los objetos ceremoniales
judíos; en uno de esos contextos (la Fiesta de Sucot) la búsqueda
de la belleza se considera una mitzvá.
Citando a José María Castillo en su libro "Símbolos de
Libertad: Teología de los Sacramentos" (Salamanca, Sígueme, 1984),
un símbolo precisamente no se puede limitar a una definición o
concepto, porque su representación transmite muchas ideas y
sentimientos, experiencias hacia el Trascendente que no pueden ser
descritas con simples y frívolos conceptos. Así como los Kidushím
(sacramentos) son símbolos de fe de una comunidad, así mismo los
elementos judaicos tienen esa carga de "Símbolos". Hablamos de
"Símbolos del Pacto", porque ellos nos recuerdan en una idea
básica, que nuestros antepasados hicieron con el Santo Bendito Sea
una alianza, y que cada elemento judaico nos recuerda un aspecto
de ese Pacto.
Pero nos atrevemos a afirmar que todos en conjunto nos
transmiten un mensaje: Israel es una nación apartada para el
servicio al Señor. Es por tanto una nación santa (entendiendo
"santo" en su hebreo "kadosh", que significa: separado
para, apartado para). Nuestra fe en Yeshua nos protege de
convertir estos Símbolos en objetos ritualistas, entender que en
ellos NO RESIDE SALVACIÓN ALGUNA. Simplemente son una ayuda
pedagógica que se nos ha dado para recordar que somos parte de una
Alianza irrevocable (Romanos 11,29), que a pesar de que por la fe
en el Mashiaj estamos bajo un Nuevo Pacto, este no consiste en la
renuncia a lo que nos caracteriza como nación. De ahí que muchos
rabinos afirmen que los Símbolos del Pacto son más como una
identificación nacional-espiritual, que una serir de recursos
religiosos o rituales.
Cabe anotar, finalmente, que nadie se adhiere
estrictamente a todos los preceptos religiosos que compponen los
Símbolos del Pacto. La mayoría de los judíos mesiánicos observa
alguna combinación de costumbres judías, de acuerdo con la
explicación que de la Torá se dé en sus kehilot, y de acuerdo
también a sus preferencias personales o sus tradiciones étnicas o
familiares. Pero todos estamos unidos, al menos, en lo
fundamental, y es lo que nos identifica en cualquier parte del
planeta.
En
esta sección les presentamos los símbolos que los judíos
mesiánicos católicos usamos.
|
 |