SALMO RESPONSORIAL
Sal 127,1-3. 3. 4-5. 6
R/.
Que el Señor nos bendiga
todos los días de nuestra vida.
¡Dichoso
el que teme al Señor,
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
Tu
mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.
Esta
es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida.
Que
el Señor te bendiga desde Sión,
que veas a los hijos de tus hijos.
¡Paz a Israel!
![]()