HOMILIA DEL V DOMINGO ORDINARIO.- CICLO C

LLAMAMIENTO DE SAN PEDRO

I.- INTRODUCCIÓN

Jesús decidió comenzar a formar el grupo de los doce:

Para ello, ni se acercó a los palacios de los reyes, ni entró en los cenáculos de los filósofos, ni eligió a los doctores de la Sinagoga, ni escogió a unos hombres de la ciudad de Jerusalén.

Escogió a unos humildes pescadores de Galilea.

Como dijo San Pablo:

"Lo necio del mundo lo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y lo flaco del mundo lo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte". (1 Cor 1, 27-29)

Comenzó a formar el grupo de "los doce", llamando primero a San Pedro y con él a los otros tres socios en la faena de pescar: Andrés, Santiago y Juan.

El Señor que los había elegido desde el principio los llama ahora como discípulos más cercanos, como miembros de "los doce" a los que iba a llamar apóstoles.

Y lo realizó:

a) en la barca de Pedro

b) en el contexto de una pesca milagrosa.

 

II.-"LOS DOCE" SÍMBOLO PROFÉTICO DE LA REUNIÓN DE LAS DOCE TRIBUS

II.1 Jesús al principio no podía presentarse abiertamente al público como verdadero Dios pues le habían condenado a muerte.

Y se presentó como profeta escatológico, esto es, el profeta de los últimos tiempos.

1.- Al proclamar como inminente la venida del Reinado de Dios en el pueblo de Israel restaurado.

2.- Hacerlo realidad presente por medio de sus milagros.

II.2 Sería más tarde, en su muerte y Resurrección cuando reveló que el reinado de Dios había empezado no sólo en sus milagros sino también en su persona. (El Reino era él mismo), y entonces se manifestará también como Sacerdote y Rey.

La institución de los doce fue un acto simbólico profético de la reunión de las doce tribus y ponía en acción dicha reunión incluso antes que los doce apóstoles hicieran apostolado alguno.

III.- TODO ESTE PASAJE EVANGÉLICO ESTÁ CENTRADO EN PEDRO

Lo realizó:

III.1 En la Barca de Pedro

  1. Elige la barca de Pedro para predicar.

  2. Le manda remar mar adentro.

  3. Le ordena echar las redes, aunque no habían pescado nada.

  4. Pedro dice "En tu nombre echaré las redes".

  5. Pedro es el que, ante el milagro, dice a Jesús: Apártate de mi que soy pecador"

  6. Es a Pedro a quién Jesús le dice: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres"

     

    Lo cual simboliza:

    1. Que Pedro quedó elegido el primero del grupo, el jefe y responsable del grupo.

    2. Que Pedro llevará a cabo su misión como el pescador que colma de peces su red.

III.2 En el contexto de una pesca milagrosa

La red repleta de peces simboliza sus futuros éxitos.

IV.- CARATERÍSTICAS DE ESTE SEGUIMIENTO EN SENTIDO ESTRICTO

Es la primera vez que aparece en San Lucas la idea de seguimiento en sentido estricto, peculiar de los que iban a ser elegidos como apóstoles que iban a ser el modelo del seguimiento estricto.

Las características de este seguimiento son:

  1. La iniciativa de Jesús en la llamada.

  2. Un compromiso personal de dedicación total a Jesús y a la causa que proclama.

  3. El consiguiente abandono del trabajo y la familia.

  4. Arriesgándose a sufrir la hostilidad incluso de sus familiares.

Según San Lucas el seguimiento es acompañarle, estar con Él para ser testigos de su vida y milagros, acompañarle en su camino hacia Jerusalén.

Antes de la Resurrección los apóstoles creían que en Jerusalén, Jesús iba a restituir las tribus de Israel de modo victorioso iniciando un reinado temporal en cuyo gobierno ellos iban a tener un puesto importante.

Jesús, por ahora no les habla de la Cruz y de la Resurrección, de la renuncia a si mismo y de vida nueva, ellos consideraban el discipulado como un trabajo interesante de protagonismo e influencia, ser pescador de hombres para el nuevo Reino de Israel.

V.- SINGULARIDAD DE ESTE SEGUIMIENTO

Jesús al exigir tal modo de seguimiento y al formar el grupo de los Doce se comportó de una manera original, pidiendo algo hasta entonces nunca exigido, algo especial entre el llamado y él mismo, que se denomina discipulado.

VI.1 Nunca ha existido cosa igual. (Hengel, Seguimiento y carisma)

Ni el seguimiento de los discípulos a los grandes maestros filósofos.

Ni el de los profetas apocalípticos de aquel tiempo.

Ni el seguimiento de los grandes maestros rabinos.

Ni el de ciertos jefes celotas que sublevaban al pueblo para expulsar a los romanos.

Esto no pudo ser inventado por la primitiva comunidad pues no tiene sentido decir "caminar tras de" referido a Cristo glorificado.

VI.2 Esto no tiene otra explicación que la peculiar potestad mesiánica de Jesús. (Hengel)

 

VI.- APLIQUEMOS ESTE EVANGELIO A NUESTRA VIDA

VI.1 Con nuestro seguimiento de Cristo

Aunque Jesús no obligue a todo cristiano a dejarlo todo separándose de su casa y su trabajo, exige a todos la adhesión total a su persona para conseguir el Reino.

Después de la Resurrección seguir a Cristo sólo es posible en la comunión con Él, mediante la unión profunda con nuestro Señor que es la que nos da su gracia, participando en su muerte por medio de la cruz de cada día.

Nuestro seguimiento de Cristo no puede comprenderse sólo como una llamada a las buenas costumbres copiando las maneras del comportamiento de Cristo, porque su vida y su misión son únicas.

Además Cristo no es sólo ni en primer lugar ejemplo de vida, sino también y sobre todo como el que camina delante como jefe, y nosotros debemos dejarnos guiar por él, en el camino que Dios ha dispuesto para nosotros viviendo nuestra vida en Cristo.

Dejarse guiar por Cristo consiste en inspirarnos en sus valores, actitudes y criterios. Estos los encontramos en los evangelios y de manera privilegiada en el sermón de la montaña y en las bienaventuranzas.

Por eso San Lucas puso el sermón de la montaña a continuación de la vocación de los doce a quién llamó apóstoles.

VI.2 Con el apostolado en nuestro propio ambiente

También nosotros hemos sido llamados a ser pescadores de hombres, apóstoles en el propio ambiente

Para lo cual ante un mundo impuro, es necesario pidamos a Dios nos purifique de todo pecado, como purificó al profeta Isaías mediante un encuentro vital con Él, en su palabra, de manera que experimentemos como San Pablo la presencia de la palabra de Dios en nosotros y nos dediquemos a propagarla.

Y así purificados, ante la pregunta del Señor ¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí? Contestaré:
"Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad, mándame"

Y cuando nos vengan dudas sobre una misión tan difícil y humanamente casi imposible, sintiéndonos impuros con Isaías y pecadores como San Pedro oigamos, como San Pedro, la voz interior que nos dice:

"No temas, yo te haré pescador de hombres, yo te daré las facultades y las palabras necesarias para cumplir con tal misión"

Y ante las dificultades de hoy día y la poca expectativa de éxito, debemos decir:

"Todo lo puedo en aquel que me conforta como (San Pablo); en tu nombre echaré las redes" (San Pedro)