ITALIA RENACENTISTA

a) Italia renacentista exterior
b) Italia renacentista interior
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a) Italia renacentista exterior

            Desde siempre se ha dicho que las montañas separan el agua húmeda, y que por tanto son las que crean separaciones. Así mismo, los mares se han dedicado a unificar territorios, y a relacionarlos a todos los niveles[1].

            Con esto, se puede decir que el Mediterráneo fue el punto de comunicación económico del s. XV y XVI, como vía levantina hacia Siria, Israel… y por la cual se internaban las rutas caravaneras occidentales.

            Venecia y Génova fueron las auténticas intermediarias del Mediterráneo, y las promotoras de su modernización a todos los niveles[2]. A forma de imperios talasocráticos, las enfrentadas Venecia y Génova fueron imponiendo sus galeras y fiestas por todos los puntos del viejo Mare Nostrum romano.

            Venecia disponía de 2.000.000 habitantes bajo su control, y 200.000 habitantes en su propia ciudad[3]. Era la capital del Véneto, su propio interland y una de las zonas de mayor surtido de alimentación. En el Mediterráneo, ejercía su dominio sobre la Dalmacia, Croacia y costa adriática[4] y tenía una enorme presencia en el Egeo, Creta y Chipre.

            Génova, rival de Venecia y gran dominadora del Tirrénico, tenía bajo su poder a Córcega y la península de Crimea[5], y su factoría de Kaffa hacía presión en medio de las líneas turcas, en pleno Mar Negro.

            Las principales bazas italianas fueron:

-construcción de barcos. Con nuevas tecnologías y el monopolio de ingenieros[6] y de la modernidad naval, preparados para la importación de especias, seda, tejidos finos de Damasco, seda de Palermo y de Granada, porcelana oriental, plantas medicinales orientales…

-crédito bancario. Con cartas enviadas por los banqueros de Génova[7] a sus bancos de Kaffa, para que allí se entregase el dinero a sus comerciantes.

            La principal debilidad italiana fue su fraccionamiento político. Pues Italia vivía un gran vacío interno que siempre tendió a llenarse políticamente por parte de potencias extranjeras[8].

b) Italia renacentista interior

            La Italia del s. XV y XVI fue una suma de ciudades-estado, desde sus posesiones en Negroponte-Grecia, Creta y Chipre, hasta sus dominios en Dalmacia[9], Istria[10], Véneto[11] e interior transalpino.

            Se trataba de una suma de repúblicas, donde una oligarquía local gobernaba cada ducado republicano, con cierto reparto de poder hacia el patriciado comerciante.

b.1) Venecia

            Fue una de las repúblicas y ducados más dinámicos del s. XVI. Con una demografía interna de 1.000.000 habitantes[12], una política talasocrática[13] por todo el Mediterráneo y una geografía-frontera natural al Imperio turco[14], Venecia era la auténtica líder italiana en todos los sentidos.

            Disponía de 100 galeras disponibles, y desplegadas a lo largo del Adriático. Sus Minas de los Montes Julianos aportaban 10.000 trabajos directos, más los indirectos que generaban por todo el Véneto.

b.2) Génova

            Fue el otro polo de Italia, como gran potencia comercial y financiera, y capital de la Liguria[15]. Vieja rival naval de Venecia[16], ahora tratará de sobrevivir siendo un buen aliado de otras potencias, y rivalizando directamente con el ducado de Milán.

            Génova vino a entablar alianzas:

-con Francia, hasta la llegada de Carlos I en 1520,
-con España, con la llegada de Carlos I
[17], y hasta 1650.

            Tuvo en los Doria[18] a la familia genovesa más destacada, con su patriarca Andrea Doria como el mayor contratista privado del mundo, que:

-alquilaba sus servicios a Francia y España,
-suministraba una flota de 6 galeras
[19] y soldados de reemplazo.

b.3) Saboya

            Con capital en Niza, fue el ducado que hizo de puerta de entrada y salida a Italia, cobrando los impuestos de portazgos y puentazgos en sus zonas alpinas[20]. También protegió (bajo impuestos) a los peregrinos que iban a Roma, y que tenían que pasar por las nieves de los Alpes[21].

b.4) Milán

            Fue el ducado-puente entre Venecia-Génova, entre Italia-Europa, entre España-Flandes[22]. Tuvo pequeños estados[23], colindantes con los límites de Italia, que también fueron estratégica y políticamente fundamentales, por sus alianzas y afinidades. Supo mantenerse neutral en Italia, vasalla de España[24], y siempre muy movida.

            Capital de la Lombardía, tuvo en las familias de los Visconti[25] y los Sforza[26] a sus grandes mecenas, y a Francia como su permanente reclamadora[27].

b.5) Florencia

            Capital de la Toscana[28], basculó entre su buena relación con España y la vista gorda que ésta hacía para que Florencia se comiera pequeños ducados cercanos[29]. Su gran puerto de Livorno, así como la isla de Elba, fueron ofrecidas por el ducado florentino a España como punto estratégico en la zona.

            Tuvo en la familia de los Médicis a su gran mecenas de las artes, con suntuosidades y tiranía política incluida. De ahí los azotes que continuamente fray Jerónimo de Savonarola lanzaba contra la corrupción política[30], y que acabaron con él en la horca.

b.6) Roma

            Retomaron en 1417 su primacía en Roma, tras el destierro de 5 papados que había sufrido en Avignon. Empezó, así, una nueva etapa en la Iglesia, con:

-reforzamiento de la autoridad papal, ahora independiente de las viejas familias poderosas de Italia[31],
-relajamiento de la Curia romana, ante los poderes que empezaba a adquirir de nuevo.

            Su primera medida fue el levantamiento de la caída y derrumbada Roma, olvidada durante decenios, y ahora convertida en factor de unificación y conciliación italiana, por su condición de independencia total respecto al resto de poderes terrenales.

            Vieron aumentado su prestigio con el descubrimiento de nuevos mundos, donde el papado hizo de árbitro internacional, así como de aunador de fuerzas ante el peligro del Islam[32].

            Tuvo en Alejandro VI, papa español de la familia de los Borja, su época de máximo esplendor, desarrollando una gran experiencia diplomática, una independencia pontificia en el marco internacional, y más de 30 años de solidez terrenal.

            Su sucesor, Julio II, reconquistó Ferrara por las armas, y evitó así las herejías conciliaristas internas[33]. Y es que todavía necesitó el papa vestirse de armadura militar, para defender sus ciudades limítrofes de incursiones hostiles e intentos de independencia[34].

b.7) Nápoles

            Ducados con situación estratégica vital, tenían las virtudes de:

-controlar militarmente el Mediterráneo,
-poder cerrar Túnez-Malta-Sicilia,
-entablar relaciones con los piratas berberiscos argelinos
[35].

            Reinos superpoblados y vasallos de España[36], fueron los más ricos y prósperos de la época, Sicilia como 1ª potencia del trigo, y Nápoles como gran productora de todos los productos mediterráneos.

 

Manuel Arnaldos   
Mercabá, diócesis de Cartagena-Murcia    

más información
Diccionario Mercabá de Arqueología

Indice general de Enciclopedia Mercabá de Historia   

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[1] En historia se dice, coloquialmente, que el agua une y el desierto separa.

[2] Naval, comercial, militar, legislativo, diplomático…

[3] Nápoles tenía 250.000, y era la más poblada del mundo occidental.

[4] A todos los niveles, educativos, políticos, de ligas…

[5] En el Mar Negro.

[6] Venecia daba trabajo en sus Astilleros a 15.000 personas, imponente frente a la clásica fábrica naval de patrón y 3-4 obreros. A los que había que añadir los 1.000 obreros de Venecia en sus Minas de Azufre, otros 1.000 obreros en sus Minas de Sal… y otros 20.000 obreros que trabajaban para Venecia en otros oficios modernos secundarios.

[7] Que inventó en 1407 la 1ª banca pública del mundo, bajo el nombre de Casa San Giorgio de Génova.

[8] Por parte de Francia y Aragón sobre todo.

[9] Con sus establecimientos de Spalato-Split y Ragusa-Dubrovnik.

[10] Con su capital de Fiume-Rijeka.

[11] Con su capital de Venecia.

[12] Demografía parecida a la del Reino de Aragón.

[13] De discurso siempre político-comercial, con una independencia del resto total, y a lo sumo aliada de Francia o cualquier otra potencia opuesta a España (pues podía ser una competidora futura).

[14] Con el que Venecia llegaba hasta negociar, y no sólo a contener.

[15] Incluida Córcega, isla con carencia de interland, reducida demografía, sin dedicación al mar… y sin capacidad de independencia política y económica respecto al continente.

[16] Ante la que había perdido la primacía y poderío sobre el Mediterráneo, teniendo que haberle cedido sus factorías en el Mar Negro y Crimea.

[17] Por influjo y consejo de un prisionero español, que fue el que alertó a ANDREA DORIA sobre las ventajas de aliarse con España. Así, los DORIA llegarán a crear la Sucursal genovesa de Sevilla, financiera y naval, y futura primera base para el comercio con América.

             De esta banca genovesa en Sevilla también salió el dinero para los Tercios, con intereses que volvieron a colocar a Génova a la cabeza económica mundial. Hasta la llegada del CONDE-DUQUE OLIVARES en el s. XVII, en que otras compañías, y no sólo las genovesas, empezaron a patrocinar las empresas españolas (lo que hizo que los genoveses empezasen a aliarse con los judíos de Lisboa y a abrir intereses en Amsterdam).

[18] Cuyo escudo familiar pasó a utilizar la figura de Neptuno, dios del mar. Y es que hasta los transatlánticos de hoy en día llevan el nombre de ANDREA DORIA.

[19] La mitad de la flota genovesa, que contaba con 12 unidades.

[20] De Milán a Flandes, toda ruta comercial y militar tenía que pagar los impuestos saboyanos, bajo peligro de secuestro o prisión.

[21] Con perros adiestrados para la identificación de peregrinos sepultados bajo la nieve, o perdidos en los parajes alpinos.

[22] Pues a Milán es donde iban a forjarse como soldados cualificados los campesinos españoles, como centro de reclutamiento para ir después a Flandes.

           Y es que, efectivamente, los Tercios españoles eran formados en Milán, y de ahí pasaban a hacer sus primeras prácticas a Nápoles, donde cogían experiencia en la lucha contra el turco. Tras la experiencia de Nápoles, los Tercios eran enviados:

-a Flandes, como cuerpo de élite,
-a Baviera-Chequia, para solventar los problemas imperiales y protestantes.

            Así también estaba protegida Milán, de las manos francesas y alemanas, y ante las caravanas venidas del Mediterráneo con destino a Flandes.

[23] Como Montferrato…

[24] Lo que hizo saltar las iras de Francia, sobre todo con la corroboración de la alianza Milán-España que llevó a cabo FELIPE II DE ESPAÑA.

[25] Durante los ss. XIV y XV, hasta el último de ellos.

[26] Durante el s. XVI, como sucesores dinásticos, y por cuñados, de los VISCONTI.

[27] Pues FRANCISCO I DE FRANCIA no paraba de reclamar Milán como francesa, al reclamar para sí los derechos dinásticos de los VISCONTI.

[28] Ducado y provincia surgida de la ampliación que hicieron los UFFIZI y después los MEDICIS hacia pequeñas aldeas del entorno de Florencia.

[29] Como fue el caso del ducado de Siena.

[30] Al grito de “la espada de Dios nos libere a todos los italianos”, y que hizo que CARLOS VIII DE FRANCIA viese la ocasión para dirigirse hacia Italia.

[31] Los COLONNA y los CORSINI, familias destacadas de Roma y que prácticamente se habían destruido entre ellas, con asesinatos en los que el papa ya difícilmente podía mediar.

[32] Insistiendo en la unidad entre España (1ª potencia mundial) y Francia (rebelde al sometimiento a España, y gran potencia demográfica), para hacer frente a las incursiones turcas (que en 1480 había desembarcado en Otranto, en el talón sur de Italia, con 150 galeras y 35.000 soldados turcos).

            Y es que cuando los turcos llegaron a Viena, por ejemplo, el Imperio turco estaba movilizando a 150.000 hombres (frente a los menos de 40.000 que era capaz de reclutar Francia). Y eso que los REYES CATOLICOS ya habían dispersado a los 500.000 musulmanes que habían permanecido hacinados en el reino de Granada, y que podían ser un peligro potencial de apoyo a un desembarco turco en España.

[33] Apoyadas por 23 obispos italianos de la época. Pues la mayoría de ellos se habían hecho con el cargo por pertenecer a familias destacadas de Italia, para quedarse así con los impuestos eclesiales, y sin tener siquiera la ordenación sacerdotal. Ocupados los obispados ilegítimamente por las familias adineradas, éstos habían tenido que ver como se convertían en otra corte palaciega más.

[34] Pues al llegar en 1417 de Avignon, Redimi y otras ciudades se habían independizado de los Estados Pontificios.

[35] De 150 galeones disponibles.

[36] A la que entregaba enormes sumas de dinero y especies, a cambio de una defensa regular que hacía de su territorio, ante los inminentes ataques turcos. No obstante, este apoyo del reino de Nápoles a España hizo saltar las reclamaciones de Francia, que en tiempos medievales había tenido derechos en la zona.