GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

a) Asesinato de Calvo Sotelo
b) Apoyos de Franco
c) Fases de la Guerra civil
d) Violencia y represión en la Guerra civil

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a) Asesinato de Calvo Sotelo

            Tuvo lugar el 13 julio 1936, tras haber denunciado públicamente al gobierno de Azaña y recibir amenazas de muerte hasta en las propias Cortes españolas.

            En efecto, Calvo Sotelo constituía el referente conservador por excelencia, que ya desde la dictadura de Primo de Rivera había impulsado el Banco Exterior de España y el Banco de Crédito local, y había sido el gran reformador de la economía española. Para las elecciones de 1931 había fundado el partido Unión Monárquica Nacional, bajo el eslogan de que la causa de los males en España era económica, y gran estrépito electoral[1]. Tras lo cual se exilió a Francia, hasta que en 1934 volvió con su acta de diputado por Orense, aprovechando una amnistía general.

            Vuelto a Madrid funda un bloque anti-Constitución en 1934, al que se le unen Pemán, Ramiro de Maeztu y Jacinto Benavente. En enero de 1936 presenta una moción de censura contra el gobierno republicano, y recibe amenazas de muerte. Momento en que empieza a sacar datos de asesinatos, incendios, extorsiones[2]… por parte del Frente Popular, según la gente le iba contando en directo.

            El 16 junio 1936 se enfrenta directamente Calvo Sotelo con el gobierno en las Cortes, iniciándose así la guerra civil dentro de las Cortes españolas. Entre insultos y amenazas de muerte, la Pasionaria llegó a decir que:

-“este hombre es la última vez que toma la palabra”,
-“hay que arrastrarlos”,
-“el pueblo dirá si la violencia es legítima”.

            Ya en su casa de calle Velázquez, a las 02.30 llegan a su casa unos policías en nombre del gobierno, bajo excusa de ofrecerle inminente seguridad. En el coche policial, un hombre armado se sube y sienta en la parte trasera, y a medio camino del cementerio del Este lo asesina. Allí lo dejaron, en la puerta del cementerio.

            Al día siguiente los periódicos titularon a grandes letras lo que había sucedido, bajo titulares como “este atentado es la guerra”. Unos brindaron su muerte, y otros se aterraron de miedo. Gil Robles exclamó que “media España no se resigna a morir”, y Franco dio un golpe en su cuartel bajo el grito “se terminó”, comenzando la sublevación de militares españoles.

            En su entierro hubo manifestaciones de sus afines, y la guardia de asalto tuvo que disolverlos matando a 5 de ellos. En el juicio, un grupo de las Juventudes Socialistas entró en la sala y se llevó la causa del tribunal.

b) Apoyos de Franco

b.1) Los requetés

            Fueron los boinas rojas carlistas, que lucharon del lado de Franco al grito de “Dios, patria, rey”, dirigidos por el general Varela y su líder interno Manuel Falconde[3]. Y es que ya les había alertado su caudillo:

-don Jaime, en 1930, que “una república moderada es fácil presa para las ansias de los comunistas”,
-don Alfonso Carlos, en 1931
[4], que “había que unir fuerzas[5] y oponerse a la República desde la prensa”.

            Así, desde 1931 habían empezado a ser entrenados y militarizados en Italia por parte de los camisas negras de Mussolini[6], bajo el acuerdo de apoyo fascista a un posible derrocamiento de la República española e instauración de la monarquía. También desde 1931 habían logrado crear una sección femenina carlista, las “margaritas”, que bajo el número de 30.000 hicieron acciones de apoyo en la Guerra civil[7]. A lo que hay que unir que la muerte de Marcelino Oreja en 1934 a manos de los socialistas había animado a la heroicidad anti-republicana.

            En la Reunión Carlista de Lisboa-1936 Sanjurjo les propuso el plan de sublevación militar de Franco, y que el general Mola estaba ya casi sublevado en Pamplona. Los carlistas se unieron a los militares bajo la condición de restaurar la monarquía, a pesar de las reticencias que sobre eso mostró Sanjurjo.

            La muerte de Calvo Sotelo precipitó los acuerdos. Los carlistas renunciaban a su reclamación monárquica, y se ponían en manos de Franco de manera incondicional. 25.500 requetés fueron reclutados en julio 1936[8] y despersados en las filas del ejército sublevado, y el semanario Pelayos empezó a ilustrar todos los acontecimientos de la guerra.

            El 19 junio 1937 participaron los requetés en la toma de Bilbao[9], el 14 agosto en la de Santander y el 21 octubre en la de Gijón. Pero para la toma de Zaragoza del 24 agosto casi todos los requetés de Montserrat fueron aniquilados, y Franco decidió acudir a Pamplona para agradecer públicamente todo su apoyo mostrado. En diciembre de 1937 fueron desplazados 29.000 requetés al Mediterráneo, participando en la batalla del Ebro.

            En cifras totales, participaron en la Guerra civil 42 tercios de requetés, 120.000 carlistas fueron desplazados, 6.000 cayeron muertos y 30.000 quedaron mutilados. No obstante, Franco decidió no unirlos a su causa dado su extremo anti-centralismo, e incluso desterró a su líder Falconde por haber creado por su cuenta la Real Academia Militar de Requetés a lo largo de la contienda civil.

c) Fases de la Guerra civil

c.1) Paso del Estrecho

            Comenzó el 21 julio 1936, cuando la Columna Madrid comenzó a cruzar desde Africa hasta Cádiz, y desde ahí a Sevilla y Madrid. El 14 agosto tomó Badajoz[10], el 3 septiembre Talavera[11] y el 21 septiembre Maqueda, a 70 km. de Madrid. Tras lo cual se decide la liberación de Toledo, para no dejar en la retaguardia de Madrid a 15.000 soldados republicanos de la Academia de Infanteria, ni a 3.000 nacionales acuartelados en el Alcázar.

            Conquistada Toledo y establecidos los nacionales en la Sagra Norte, el 4 noviembre empiezan a surgir contraataques republicanos en las zonas de Seseña y Esquivias, con carros y aviones soviéticos incluidos.

            El 6 noviembre Varela decreta el asalto a Madrid de sus 15.000 soldados, frente a 40.000 republicanos que mantiene Miaja en la capital. Hasta que en el primer día de bombardeos[12] los republicanos logran hacerse con los planos de Varela, y éste se echa atrás. Es entonces cuando cambia su táctica de entrar en Madrid por la de sitiar Madrid, fracasando en la batalla del Jarama-1938[13] y batalla de Guadalajara-1938[14]. Es el momento en que Franco decide dejar Madrid, y enviar sus efectivos a la campaña del Norte.

c.2) Asedio al Alcázar de Toledo

            Tras el alzamiento de Franco el 17 julio 1936, el ejército legionario de Franco empezó a ser trasladado a la Península en aviones alemanes[15]. La 1ª línea militar había decidido dirigirse directamente a Madrid a través de Extremadura, fusilando por el camino a todo lo republicano que se moviera[16].

            En el camino de Badajoz a Madrid surge la duda de si tomar Toledo o no, dado que en ella los republicanos tenían la Academia de Infantería, y tomar Madrid sin Toledo podía suponer recibir contraataques por la espalda.

            Moscardó entonces decide por su cuenta tomar el Alcázar de Toledo, y refugiarse en él junto a 300 soldados, 650 guardias civiles, 300 civiles[17] y 16 prisioneros republicanos[18], en una Toledo que todavía era republicana. Las amenazas por parte de los republicanos no se hicieron esperar[19], así como los problemas de supervivencia[20] y alcance periodístico internacional[21]. Para nada sirvieron los intentos de diplomacia[22].

            14 bombardeos republicanos tuvieron lugar contra el Alcázar desde el 21 julio 1936, y 3.000 tiroteos de artillería desde el 22 julio. Hasta que llegó la performadora de minas desde Asturias, el pánico entró en el Alcázar, y todo el pueblo toledano salió a la calle para ver su explosión[23]. Tras la explosión de su fachada:

-5.500 republicanos inician el asalto al Alcázar el 21 septiembre,
-los acuartelados resisten desde dentro
[24],
-el ejército nacional de Varela acude en socorro de los acuartelados, el 24 septiembre,
-los republicanos deciden rendirse en el Alcázar y toda Toledo, el 27 septiembre,
-Franco hace su entrada en Toledo, el 28 septiembre.

c.3) Campaña del Norte

            Duró de abril a noviembre de 1937.

            En la campaña del Centro los nacionales lograron hacerse con el último reducto andaluz tras la batalla de Andújar-1937, donde el capitán Cortés y su guardia civil habían logrado resistir 9 meses de asedio en el santuario N. Sra. de la Cabeza. Y tras la batalla de Brunete-1937, donde los 3.000 nacionales concentrados lograron resistir los contraataques de Miaja y Lister, que habían acudido con 9.000 milicianos a intentar hacerse con el enclave madrileño.

            En la campaña del País Vasco fueron utilizados los nuevos tipos de bomba internacional en la batalla de Guernica-1937[25], ciudad que resultó incendiada al completo[26] salvo el árbol de Guernica. La toma de Bilbao tuvo lugar el 19 junio, tras haber los nacionales roto su cinturón y asaltado su interior. Y el ejército nacional empezó a contar con el armamento de la industria vasca.

            En la campaña del Cantábrico los italianos llegados de refuerzo fueron clave para la victoria nacional en la batalla de Santoña-1937, cerrojo que abrió la puerta a la toma de Santander el 14 agosto[27]. Tras lo cual los nacionales se lanzan sobre Asturias, nada pudiendo hacer los esfuerzos desesperados de los 80.000 republicanos de Prada Vaquero. Fue el momento en que la balanza se inclinó de lado nacional, y muchos de los periodistas nacionales también.

            En la campaña de Aragón los republicanos emplearon 150.000 milicianos en intermitentes contra-ofensivas, en el intento de hacerse con Zaragoza. En la batalla de Belchite-1937 cometieron el error de entretenerse en guerrear con pequeñas guarniciones nacionales[28], y eso les quitó fuerza y tiempo para intentar sorprender la ya nacional Zaragoza.

c.4) Campaña de Aragón

             Duró de diciembre 1937 a noviembre 1938.

            Comenzó con una ofensiva republicana sobre Teruel, el 15 diciembre. En ella, 77.000 republicanos se concentraron en la capital turolense y acorralaron a los 7.000 nacionales que allí había. Bajo frío y aviación republicana bien preparada, el ejército republicano no cesa de hacer asaltos sobre la ciudad, teniendo que refugiarse el gobierno nacional en el seminario diocesano. El 7 enero las tropas nacionales de Rey d’Harcourt tienen que capitular ante la falta de agua, y el gobierno de la II República publica su victoria.

            No obstante, el 17 enero decide Franco reorganizar una nueva ofensiva nacional sobre Teruel, y en la batalla de Alfambra-1938 el ejército republicano es pulverizado. Con la toma nacional de Morella-Castellón, el ejército nacional logró crear el corredor Teruel-Lérida, y dejar abiertas las puertas de Cataluña y Valencia[29].

            En la campaña del Ebro la resistencia republicana fue brutal. Tras la entrada de Franco el 14 julio en Castellón, las fuerzas republicanas concentraron todos sus efectivos para contraatacar y hacerse con la desembocadura del río[30]. El 25 julio se presentaron las milicias republicanas en el Ebro, iniciando bombardeos devastadores sobre las posiciones nacionales. Hasta que poco a poco pueden llegar nuevos efectivos nacionales, y en octubre encomendar Franco el contraataque a García Valiño[31]. El número de bajas fue brutal[32], y la II República ya nada pudo hacer ante el avance total de Franco.

c.5) Campaña de Cataluña y Valencia

            Duró de diciembre 1938 a febrero 1939.

            Consistió en una entrada escalonada nacional en Cataluña y posteriormente en el resto de España, con apenas resistencia por parte de los 800.000 desaninamos republicanos, frente al imparable avance de los 1,2 millones de efectivos nacionales[33]. De hecho, fue decisión de Negrín el alargar la guerra civil[34], dado que tras la caída del Ebro España estaba ya en manos de Franco[35].

            La campaña de Cataluña fue llevada a cabo por Dávila Arrondo a través del río Segre, frente a unos generales Rojo y Líster que resistieron con 50.000 republicanos desanimados. Supuso la caída de Barcelona el 16 enero[36], la capitulación de Cataluña el 6 febrero[37] y el exilio masivo de 400.000 republicanos a través de la frontera[38].

            La campaña de Valencia supuso los bombardeos masivos de Franco sobre sus 5 principales enclaves, entre enero y febrero 1939. Así, fue bombardeada Valencia en 3 oleadas de ataques, Gandía en 2 oleadas, Alicante en 3 oleadas, Denia en 2 oleadas y Cartagena en 1 oleada[39].

c.6) Toma de Madrid

            Tuvo lugar en marzo 1939.

            Siguió la estrategia franquista de aislamiento a Madrid, para provocar que el ejército republicano tuviera que salir a tratar de impedirlo.

            Al mismo tiempo, desde dentro el general Casado intentaba la rendición pacífica de los republicanos[40], con su pronunciamiento del 5 marzo[41]. Es el momento en que estalla una guerra civil entre republicanos en Madrid, entre unos anarquistas que abandonaron la causa republicana y unos socialistas y comunistas que no renunciaban a seguir gobernando[42].

            Tras lo cual Franco da orden de entrada en Madrid el 26 marzo, se hace con la ciudad el 28 marzo, y el 1 abril 1939 da por concluida la Guerra Civil, con el último parte de guerra.

d) Violencia y represión en la Guerra civil

            La Guerra Civil fue una contienda militar, pero también contó con venganzas personales[43]. Y es que no fue la valentía ni cobardía lo que movió la guerra, sino la crueldad. Al final, de los 200.000 muertos en la Guerra Civil:

-55.000 fueron por represalias republicanas,
-70.000 fueron por represalias nacionales
[44].

            2/3 de los reprimidos fueron asesinados en 1936. En este caso, las matanzas de los republicanos tuvieron lugar allí donde había fracasado el intento de alzamiento[45], así como en el Alcázar de Toledo[46]. Sus objetivos primordiales fueron los clérigos y nobles, escasamente los feligreses de derechas y casi nunca las mujeres, y menos por violación. Y sus lugares de ejecución fueron las checas, lugares de tortura con hachas y fosas incluidas[47].

            1/3 de los reprimidos fueron asesinados en 1939. En principio debían haber tenido lugar cuando los nacionales liberaban un pueblo[48], pero también tuvieron lugar allí donde había habido violencia por parte de los republicanos[49], o bajo peligro de rearme y revuelta republicana[50]. Sus objetivos principales fueron los políticos de izquierdas y los acaudalados. Eso sí, no todas las represiones a lo largo de los 13 meses de represión franquista fueron iguales, pues:

-Queipo ordenó estudiar cada caso[51],
-Franco insistió en centrarse en los grupos incontrolados y delitos de sangre.

            En cuanto a los procesos de represión franquista, todos los denunciados y detenidos eran enviados en tren a Madrid, para ser juzgados allí[52]. No obstante, muchos de esos trenes no llegaron completos a su destino, pues en las paradas que hacían iban desapareciendo grupos de pasajeros al completo[53]. A lo que hay que sumar que se fueron deteniendo a todos los sospechosos, de uno y otro lado[54]:

-sin tenerse todavía el concepto de cómo juzgarlos[55],
-frente al apoyo ciudadano recíproco, que ayudaba a escapar a los condenados.

            Eso sí, todos los procesos franquistas se ajustaron al estado de derecho, mediante leyes represivas que se fueron aprobando como:

-Ley de Responsabilidades Políticas-1939, con carácter retroactivo hasta el 1 octubre 1934, para aplicar penas a las revueltas de 1934,
-Ley de Supresión de la Masonería y Comunismo-1940, para meter en la cárcel a todo enemigo ideológico que permaneciese en España, aunque no hubiese hecho nada.

            En enero 1940 hubo ya 270.000 detenidos, en su mayoría pendientes de sentencia. 23.000 de ellos fueron ejecutados a muerte, y el resto sus penas a muerte fueron conmutadas por trabajos sociales, en la línea de buscar la reinserción de los detenidos.

            En junio 1940 fueron aprobadas medidas para la liberación de presos, y se concedió la libertad provisional a 50.000 condenados a menos de 6 años de cárcel.

            En abril 1941 se concedió la libertad a 40.000 presos con penas de menos de 12 años de cárcel.

            En diciembre 1943 se concedió la libertad a 48.000 presos con penas de 20 años y un día.

            En enero 1944 el número de presos en las cárceles de Franco tenían los mismos parámetros que los que había en las cárceles de la II República.

            En octubre 1945 se indultó a los condenados por rebelión militar republicana, si ostentaban no haber cometido actos repulsivos.

            En enero 1946 quedaron en las cárceles españolas 36.000 presos, número mínimo en la historia de España y de los que sólo 17.000 eran presos políticos.

            En  1964 se ordenó borrar de los archivos a todos los indultados.

            En 1969 se declararon prescritos todos los crímenes de la Guerra Civil, y dejó de perseguirse a los contrarios al régimen franquista.

 

Manuel Arnaldos   
Mercabá, diócesis de Cartagena-Murcia    

más información
Diccionario Mercabá de Arqueología

Indice general de Enciclopedia Mercabá de Historia   

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[1] Hundimiento electoral que le llevó a exclamar que “la monarquía española ha perecido en 1931, y si se vuelve un día a instaurar, no ha de ser la misma”.

[2] Resultando en total 454 asesinatos y 1.638 mutilados por parte de las milicias del Frente Popular.

[3] Líder visible del Partido Carlista y sus armados requetés, que de siempre había propuesto una lucha descarada contra la República española.

[4] Sustituyendo a DON JAIME, pues éste murió en 1931.

[5] Pues desde la I Guerra Mundial se había producido una escisión interna entre integristas y mayistas (escisión que en este momento es dejada de lado, para unir efectivos contra la República).

[6] Aprendiendo a combatir en Tercios y a hacer acciones guerrilleras de campo.

[7] Aparte de confeccionar toda su equipación, bajo el escudo de “Detente ante el Corazón de Jesús”.

[8] Sobre todo por parte de familias sencillas, que aportaron desde sus hijos jóvenes hasta los maridos mayores.

[9] Especie de revancha sobre la derrota que habían sufrido en las viejas Guerras Carlistas.

[10] Con miles de bajas por parte de la legión de FRANCO.

[11] Con gran desgaste para la legión franquista.

[12] Donde hubo 3.000 bajas nacionales por 8.000 bajas republicanas, un 10% de ellos muertos.

[13] Donde las brigadas internacionales de LINCOLN hicieron acto de presencia, revitalizando la moral de la tropa nacional.

[14] Con apoyo de la brigada italiana Garibaldi, que se presentó con 35.000 hombres motorizados y con lanzallamas.

No obstante, se trató de una batalla librada en marzo, con frío y niebla para males de la aviación, y en zona montañosa donde los tanques rusos lograron imponerse. A final de cuentas:

-los nacionales apenas cortaron 12 km. sobre Madrid, entre Brihuega y Torija,
-500 italianos cayeron prisioneros de los republicanos, y el resto se fue en desbandada,
-FRANCO decidió pedir a Italia solamente aviones, e integrar a los voluntarios italianos en las filas nacionales.

[15] Al ritmo de 1 batallón dirario, que se iba concentrando en Sevilla.

[16] Sobre todo en la toma de Badajoz.

[17] Por decisión personal de cada uno, pues en una votación que tuvo lugar dentro del Alcázar, todos votaron mayoritariamente seguir resistiendo hasta el final.

[18] Familiares de políticos socialistas y sindicalistas, algunos de los cuales fueron soltados y otros no (al creer que la caída del Alcázar sería cosa de días).

[19] Raptando para ello al pequeño LUIS MOSCARDO, hijo del general atrincherado, y llamando por teléfono a su padre para que desistiera, según MANUEL AZNAR. Lo que pudo:

-existir, según CARMELO MOSCARDO, hermano de Luis que dijo que su hermano murió un mes después del asedio al Alcázar,

-no existir, según SOUTHWORTH, que defendía que LUIS MOSCARDO murió en un asedio a Madrid, 4 días antes de tener lugar la llamada telefónica,

-existir de otra manera, según GARCIA ROJO, que aludió a que la llamada consistió en alertar a MOSCARDO de lo que estaban urdiendo los republicanos, pero no amenazando de muerte a su hijo.

[20] Pues el racionamiento pasaba por: sacrificar 4 caballos diarios, tirar del arroz y trigo almacenado previamente, recoger toda el agua de la lluvia (auténtico drama para los acuartelados, pues sólo llovió una vez en todo el verano). A fin de cuentas, 100 acuartelados murieron de hambre, 30 desertaron y la mitad resultaron enfermos.

[21] De hecho:

-el periódico El Alcázar fue creado durante el asedio, para ir contando todos los acontecimientos,
-la Hermandad de la Defensa del Alcázar sigue hoy estudiando el asunto del asedio.

[22] Pues tras la entrevista secreta entre el comandante VICENTE ROJO y el general JOSE MOSCARDO sólo se obtuvo:

-salida del Alcázar de los rehenes que quisieran,
-entrada al Alcázar de un sacerdote (VAZQUEZ CAMARASA, que les dio la absolución in articulis mortis, pues todos iban a morir).

[23] Incluido el ministro republicano LARGO CABALLERO, que acudió desde Madrid para ver el espectáculo. Así como gran número de periodistas de todo el mundo.

[24] Pues MOSCARDO había almacenado para ello hasta 1 millón de cartuchos.

[25] Localidad de 7.000 habitantes, y lugar donde estaban concentrados los ejércitos acantonados vascos.

[26] Por un incendio deliberado y posterior a los bombardeos. Cosa que hizo a la prensa vasca atribuirse la victoria moral, sin contar los 2.000 muertos vascos que habían sucedido (cifra que sí dio la prensa internacional, pues tampoco la prensa franquista la publicó).

[27] Donde 80.000 prisioneros republicanos son incorporados al bando nacional.

[28] Cayendo en ella 2.000 nacionales, que lograron aguantar y frenar su marcha sobre Zaragoza.

[29] Decidiéndose erroneamente comenzar por la blindada Valencia, ante los temores a una represalia francesa por provocar en Cataluña el éxodo español al país galo.

[30] Con la idea de romper la retaguardia de FRANCO, concentrada en la ribera del Ebro, y desde allí envolverlos hasta Castellón. Táctica que el general YAGUE puso en conocimiento de FRANCO, pero ya sin tiempo para redoblar los efectivos.

[31] Apodado por sus propias brigadas como “el Enterrador”, por sus operaciones más suicidas que bien estudiadas.

[32] De más de 50.000, casi todos muertos y el resto mutilados.

[33] A los que podían sumarse todos los voluntarios que quisieran (con la moral añadida de que FRANCO había publicado la no participación española en la II Guerra Mundial).

[34] Con la idea de que si estallaba la II Guerra Mundial, se podía enlazar el conflicto español con ella, y tener otro final distinto al que ya se preveía. Lo que supo atajar FRANCO, dando prisa a todos sus cuerpos para que finalizasen cuanto antes la guerra civil.

[35] Realidad que había ya admitido hasta la propia URSS, que casi dejó ya de apoyar la causa española.

[36] Tras unos episodios de fricciones internas entre los anarquistas catalanes y los comunistas gobernantes (con fuerzas de asalto teniendo que llegar a Barcelona desde Valencia para sofocar las revueltas provocadas por ANDRES NIN).

[37] Tras los bombardeos masivos nacionales sobre las grandes poblaciones de Gerona y Tarragona, y aniquilamiento del resto de armamento republicano allí almacenado.

[38] Entre ellos 250.000 milicianos, que decidieron desertar del ejército republicano.

[39] Ciudad en la que ya habían sucedido conatos de sublevación pro-franquista meses antes, con la desgracia de que la ayuda de 1.200 apoyos nacionales… murieron en un accidente por el camino.

[40] Tras las sugerencias al respecto que le había hecho el 5 febrero su subordinado, CENTAÑO DE LA PAZ.

[41] Al que se sumó el también general republicano MERA SANZ, y con él todos sus seguidores anarquistas.

[42] Pues NEGRIN les había dado instrucciones de no abandonar el gobierno de Madrid. Para lo que envió al general BARCELO a Madrid, en un intento de frenar la sublevación interna republicana (de forma ineficaz, pues MERA SANZ logró doblegar a los efectivos de BARCELO, fusilar a éste en público y ejecutar a todos los opositores a CASADO).

[43] Como se ve en todas las fotografías, que nos muestran a muchos reprimidos en solitario, en grupos familiares, en las carreteras, campos y lugares apartados del conflicto… por ajustes de cuentas particulares, por ambos lados y al margen de lo que estaba sucediendo en la guerra.

[44] Entre los cuales había muertos tanto del bando republicano como del nacional (pues al final de la guerra hubo confusión y exceso de limpieza generalizada).

[45] Madrid y Barcelona, así como Guadalajara y Albacete.

[46] Donde 500 derechistas fueron asesinados.

[47] Como la de Paracuellos, abierta por MELCHOR RODRIGUEZ y ANGEL ROJO porque en toda Madrid ya no había sitio para dejar los cadáveres ajusticiados por los milicianos.

[48] Entrada oficial que siempre hacían al grito de “viva España, viva Cristo Rey”. A lo que se unía el grito de “matadlos” por parte de las mujeres del pueblo, aludiendo a lo que habían hecho antes los republicanos con sus familias.

[49] Como fue el caso de Málaga y Zaragoza, donde fueron vengados los 2.000 y 500 asesinados por los republicanos, respectivamente.

[50] Como fue el caso de Cáceres, cuyos 200 izquierdistas asesinados respondieron al rumor de que un jefe republicano podría estar rearmando una revuelta en Navas de Madroño.

[51] Aunque de la mayoría de ellos no llegó a tener siquiera conocimiento.

[52] En el Convento de Salesas y Convento del Sagrado Corazón, convertidos improvisadamente en Palacio de Justicia y lugar de detención, respectivamente.

[53] Como fue el caso de la familia YERA, cuyos miembros femeninos habían sido llevadas a juzgar a Madrid… y fueron fusiladas al completo en la estación de Torrehermosa. Circunstancia que también se repitió sistemáticamente en las paradas de Villaverde y Atocha.

[54] Pues entre los detenidos se encontraban:

-desde ministros radicales, como SALAZAR ALONSO,
-hasta seminaristas y feligreses, unos salvados y otros no.

[55] Hasta que MANUEL MUÑOZ fue nombrado director de seguridad y pudo:

-conformar la Junta de Defensa de Madrid, que suplió a los tribunales improvisados,
-impulsar los Campos de Trabajo y Reinserción (en Totana…), para intentar reeducar a los republicanos.