GOA

a) Ciudad de Goa
b) Arqueología de Goa
_______________________________

a) Ciudad de Goa

            El comercio de las especias entre la India y Europa había sido siempre uno de los motores de la economía mundial, y un auténtico eje catalizador durante el período de las exploraciones del s. XVI.

            La búsqueda de riqueza y prosperidad había llevado a España al descubrimiento de América en 1492. Sólo 6 años después, el 18 mayo 1498, Portugal bajaba hasta Cabo Esperanza, atravesaba Persia y el Indico, y se plantaba en la India. Vasco de Gama desembarca con todo su séquito en el puerto de Calicut, y obtiene permiso para operar en la ciudad de Rajah.

            En 1502 Portugal establece su centro comercial en Kerala, en 1505 es nombrado Francisco de Almeida virrey de la India, y en 1510 Alfonso de Albuquerque conquista a los musulmanes[1] la ciudad de Goa. Los portugueses establecen una cadena de puestos avanzados[2] a lo largo de la costa malabar, y llegan a la isla de Ceilán.

            Comienza entonces a desarrollarse en torno a Goa una política de matrimonios mixtos soldados portugueses-locales indias, originando una gran diversidad de razas en la costa malabar[3]. Al mismo tiempo que da comienzo la tarea evangelizadora que Portugal desarrolló en la India, jugando los jesuitas un papel fundamental, y San Francisco Javier el más trascendental[4].

            Portugal estableció su comercio[5] y cultura[6] en las calles[7] de Goa[8], pero las rivalidades comerciales[9] empezaron a atraer también a otros europeos hacia a la empresa india[10].

b) Arqueología de Goa

            Se entrelaza con las diversas religiones y filosofías existentes en el entorno, y con el mecenazgo desarrollado por alguno de sus dirigentes. Dejando aparte sus diversas improntas hindúes, budistas, helenas, islámicas y cristianas, y la relación entre todas ellas[11], se puede decir que son elementos comunes en todas sus manifestaciones:

-la visualización de tantas filosofías abstractas,
-la espontaneidad de una cultura atada a la vida,
-la comprensión por una tierra y animales que son salvajes,
-la humanización de la religión y entes celestiales,
-la necesidad de una constante innovación.

            Goa abunda en arquitecturas de arcos y bóvedas[12], esculturas de líneas curvas, pinturas naturalistas de vides y zarcillos.

            Pero se trata de un estilo, el goano, que no distingue lo decorativo de lo moral, ni lo decorativo de los grandes conocimientos científicos (anatómicos, matemáticos, astronómicos…). De un estilo propio que fue evolucionando al ritmo de las nuevas influencias sociales y políticas[13], así como al ritmo de los modismos populares de cada época.

b.1) Arqueología barroca

            Definida por el término francés barquee-extravagante, la moda barroca vino a expresar la actitud arqueológica del s. XVI surgida en Roma y llevada a su cénit por parte de Francesco Borromini y Gian Lorenzo Bernini.

            Se trata de un estilo que comparte una visión clara del espacio y un elemento central al que apuntan los demás. No obstante, introduce un nuevo estilo de contrastes para provocar en el espectador una sensación de asombro:

-recurriendo al dinamismo masivo y exagerado,
-abriendo la visión a lo extraordinario y oculto,
-cultivando los efectos teatrales y dramáticos,
-contrastando constantemente la luz-sombra.

            En su parte arquitectónica, la moda barroca introdujo en Goa las superficies onduladas, las plantas elípticas, las trabazones[14], exageraciones y monumentalidad.

b.2) Arqueología colonial

            Se trata del estilo propio barroco desarrollado en los lugares en situación colonial. Se desarrolló en los s. XVI y XVII en las colonias europeas de América, Africa y Asia, como derivación del barroco europeo, aunque con desarrollos y materiales autóctonos y más primigenios.

            En el caso de Goa, se mostró en la fusión sincrética entre las formas artísticas llevadas por la potencia colonizadora europea y los elementos indígenas anteriores al proceso colonizador.

b.3) Arqueología jesuítica

            El estilo constructivo de los jesuitas respondió a las necesidades de evangelizar y educar a los jóvenes de la misión. Todos sus edificios (colegios, hospitales, universidades...) respondieron a las necesidades de difundir la palabra de Dios y educar.

            Dejando a un lado el aspecto histórico de la fundación ignaciana, sí que podemos observar cómo:

-la historia de la Compañía de Jesús influyó en sus estilos arqueológicos,
-la arquitectura jesuítica optimizó el desarrollo de la misión evangelizadora,
-las peculiaridades barrocas respondieron a objetivos pedagógicos.

            Respondió, en primer lugar, a la moda general barroca; y en segundo lugar a una fusión con elementos coloniales de colonizadores y colonizados. Y todo ello como el estilo elegido por los jesuitas para:

-unificar sus grandes ambientes misionales,
-dar acogida a los elementos aborígenes de los misionados.

            Fue otra causa de esta selección jesuítica la fidelidad y compromiso de la Compañía de Jesús respecto a la Contrarreforma de la Iglesia Católica[15], en público contraste con las nuevas corrientes protestantes y anglicanas. No obstante, fue un estilo contrarreformista desarrollado en diferentes maneras, ya fuese implantado en Europa o ya fuese implantado en las colonias europeas.

            Las construcciones jesuíticas en Goa fueron surgiendo a medida que los jesuitas las iban necesitando, desde la obligación a disponer de un edificio físico capaz de albergar a miles de personas, hasta la plasmación de un parámetro cultural que les permitiera desarrollar y unificar sus tareas. Otros procesos intermedios, como la difusión de un mensaje, o la ampliación de patrimonios culturales, también tuvieron cabida en el proyecto constructivo de los jesuitas.

 

Manuel Arnaldos   
Mercabá, diócesis de Cartagena-Murcia    

más información
Diccionario Mercabá de Arqueología

Indice general de Enciclopedia Mercabá de Historia   

________________

[1] Que mantenían la isla de Goa como su emporio más rico y comercial, dotado de diferentes gentes de Asia, y con numerosos edificios de la belleza del Palacio de ADIL SHAH.

[2] Como fueron los fuertes de San Angelo, Kannur, Daman, Diu, Chaul, Baçaim, Salsette y Mumbai.

[3] La mejor descripción de la Vieja Goa ha sido la aportada por FRANCISCO P. RAMPONI, artista enviado por COSIMO III DE TOSCANA para erigir el mausoleo de San Francisco Javier.

           Escribe Ramponi que “lo que me llenó de admiración fue la llegada, cada ocho días, de flotas de 20-30 barcos cargados de telas de Brasil, oro de Cochín, porcelana de China, algodón, pimienta, drogas, marfiles, ébano, tapices… productos que eran cargados y descargados en tiendas de campaña a la largo de la calle Baniani…

           … También vi con asombro la llegada de los comerciantes de piedras preciosas guseratti, que llevan bolsitas llenas de diamantes, rubíes, esmeraldas, topacios, diacinti... Y la de los comerciantes de la porcelana fina contadori y de los frascos gurgulettas (que dan color de carmín con el jugo de las hierbas)…”.

[4] La invasión portuguesa de Goa dio lugar a la difusión del cristianismo. Alrededor del 26% de la población es hoy en día cristiana. En promedio, más de 2 millones de personas visitan cada año Goa, la mitad con la intención de venerar las reliquias de SAN FRANCISCO JAVIER.

[5] Comercio que, en boca de PYRARD DE LAVAL, “ofrecía las más selectas rarezas de la India, con intercambios entre gentes de todas las nacionalidades del Oriente, que llevaban allí sus productos y los cambiaban por otras materias primas en abundancia. Y es que hasta 1000 buques al año podían atracar allí, cargado las mercancías”.

            O comercio que, como también decía TALBOYS WHEELER, “cada mañana ofrecía en Goa las escenas de culíes marinos cargando y descargando en el río, comerciantes exhibiendo sus mercancías, esclavos trayendo los suministros de agua y provisiones, el ruido de las oficinas y los bazares, y las campanas de las iglesias y monasterios”.

[6] Además de ciudad comercial, Goa también fue transformada por Portugal en un enorme enclave educativo, con infinitos colegios (de San Pablo, de San Buenaventura…), la Universidad de Populo, la primera imprenta de la India-1556… y un gran centro difusor del arte colonial portugués.

[7] Destacando entre ellas la Rua Direita, la Rua dos Leilões, la Rua dos Ourives, la Rua dos Judeus...

[8] A la que los portugueses llamaron Goa Dourada, Rainha do Oriente, Roma do Este. Lo que acabó generando el famoso proverbio de QUEM VIU de que “el que ha visto Goa ya lo ha visto todo en Lisboa”.

[9] Entre los diferentes bazares, como el Bazar de Graride, Bazar de San Caetano, Bazar de Peixe, Bazar de Baratilha…

[10] Holanda, Inglaterra, Francia y Dinamarca también establecerían puntos y colonias comerciales en la India a lo largo del s. XVII, hasta que Inglaterra logre imponerse sobre los demás, y pasar a custodiar por completo su “joya de la Corona británica”.

[11] Inter-relación que ya apuntó KAPILA VATSYAYAN, al definir que “las clásicas arquitectura, escultura y pintura india… desarrollaron sus propias reglas no condicionadas por sus respectivos medios de comunicación, sino compartiendo entre sí las creencias subyacentes, las espiritualidades populares, las filosofías de la mente y los procedimientos mediante los cuales las relaciones de símbolos y estados vitales han ido siendo elaborados en detalle”.

[12] Como se ve en los templos, mezquitas, castillos, palacios, monasterios indios… Así como en el Tal Mahal construido por SHA JAHAN para enterrar allí a su esposa. Y es que en todos ellos se puede apreciar la influencia de la arquitectura vaastusashtra, basada en la combinación de los 5 elementos naturales: sol, agua, tierra, cielo, aire.

[13] Hoy en día, por ejemplo, la política cultural del gobierno goano se ha marcado 3 objetivos primordiales:

-la conservación del patrimonio cultural de Goa,
-la inculcación de la conciencia del arte entre los estudiantes,
-la promoción de un alto nivel creativo y escénico de las artes.

[14] Unión de dos o más de tres cosas entre sí.

[15] Que había ido forjando su propia idea y utilización del Arte barroco en su CONCILIO DE TRENTO, 1545-1563.