ESPAÑA MUSULMANA

a) Invasión musulmana de España
b) Islamización de
España
c) Califato de Córdoba
d) Resistencias de España al Islam
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INVASIÓN MUSULMANA DE ESPAÑA

 

a) Batalla de Guadalete-711

            Supuso el hecho y fecha que más ha condicionado la historia de España, pues sometió una civilización romana y cristiana, unida a los reinos europeos, a una dominación extraña y hostil, por el periodo de 300 años.

            Supuso también el comienzo de un largo conflicto armado y cultural, hasta la conquista total de Toledo en 1085.

            Pues bien, esa fecha tan importante:

-para Occidente sucedió repentinamente y con gran brevedad, para gran sorpresa posterior,
-para el Islam no fue más que un paso más, y España no suponía una excepción, dentro del contexto de su expansión.

b) Fraccionamiento visigodo en España

            La visigoda había sido la civilización mundial más brillante del s. VII, en cultura, arte, concilios, asentamiento… y la máxima expresión de los pueblos germánicos. Sin embargo, se vino abajo estrepitosamente en escasos meses.

            La crisis exterior mediterránea de finales del s. VII había influido en el Reino visigodo. La epidemia de la peste del 540, el pesimismo y la falta de confianza en el futuro de los reinos germánicos, con insistencia en ayunos y penitencias apocalípticas, también se hizo sentir en España.

            A nivel interior, la crisis económica, la hambruna y malas cosechas, y la moneda y ley monetaria, que perdían continuamente calidad, había ahondado en el interior visigodo la crisis, con 2 hechos claves:

-la sublevación de esclavos, con fugas masivas de su condición, y a pesar de las duras legislaciones visigodas,
-la búsqueda de chivos expiatorios en los judíos.

            Se ha hablado de proto-feudalismo visigodo[1], previo al carolingio. De hecho, tras Wamba-680, la monarquía goda ya era más débil, y la nobleza regional más poderosa, con vínculos con la población más estrechos que los que ofrecía la corona.

            En ese contexto, Witiza-702 comenzó a acentuar la persecución judía, y avanzó en la descomposición estatal al repartir los bienes estatales entre sus clanes afines. La moneda cayó en picado, y en el 710 ya había 8 ducados visigodos casi independientes.

            Don Rodrigo-710, duque de la Bética y elegido por el clero toledano para romper la reforma witiziana, volvió a la monarquía electiva y no hereditaria. El clan witiziano, tras 25 años en el poder y fuerte en la Septimania francesa y Cataluña, se declara en rebeldía.

            Ante el desembarco en Algeciras-711 de los musulmanes, don Rodrigo acude precipitadamente desde Cataluña. Pero la suerte estaba echada, y en la batalla de Guadalete-711, entre Algeciras y Tarifa, don Rodrigo desaparece en la laguna de La Janda, muerto en batalla.

c) Establecimiento musulmán en España

            La expedición musulmana a España, tras su desembarco en Algeciras, no pensaba asentarse, sino sólo inspeccionar el terreno. Pero al ver que el ejército godo se dividía en Guadalete, y que España no tenía gobierno ni ejército, los soldados del berebere Tarik, enviado por el moro Muza (Musa Ibn Nusayr) desde Marruecos, deciden adentrarse en el norte.

            En Ecija Tarik consigue una nueva victoria, y eso le anima para dirigirse directamente a Toledo. Parece ser que también grupos witizianos visigodos le estaban esperando en Toledo, para abrirle las puertas. A su llegada, los traidores visigodos le dieron el tesoro real y la corona del Reino visigodo, para que no hubiera resistencia alguna por parte del clero toledano[2].

            En el 712 llegó a la península otro contingente de bereberes, ahora encabezados por el moro Muza, y con un grupo destacado de políticos árabes.

            Muza organizó y militarizó el nuevo poder musulmán, y nombró reyes visigodos para Cataluña y Septimania. Cinco años después, en el 717, ordena la conquista total de Cataluña, y en el 725 la de la Septimania francesa.

 

 

ISLAMIZACIÓN DE ESPAÑA

 

a) Llegada de musulmanes a España

            Los primeros musulmanes no se habían propuesto hacer efectivo un gobierno islámico sobre la península. Pero el afán de dominio político siguió al militar, viniendo ambos motivados por:

-afán de botines. Por eso no convenía islamizar a los cristianos, para que así les pagaran tributos[3];

-llegar a Constantinopla por Occidente. Ya que por Oriente no podían, por los fortificados montes Taurus, y querían hacerse con la capital del Imperio bizantino, que llegaba hasta China[4];

-dar cabida a la población berebere. Que fue colocándose paulatinamente en la península Ibérica, llegando en el s. VIII al número de 200.000[5].

a.1) Las capitulaciones

            Fueron los acuerdos que los musulmanes hicieron con los poderes nobiliarios locales, para controlar España. A los hispanos que se sometían, se les permitía un status quo[6], y a los que se resistían, se les exterminaba.

  Los gobernantes locales pactaron:

-seguir ellos con su situación anterior,
-entregar el control de su ciudad, junto a los tributos.

            Los tributos que los musulmanes empezaron a ganar fueron considerados como algo suyo y no como algo estatal, ni sometido a Damasco. Esto provocará a nivel exterior:

-el conflicto constante con el califa de Damasco,
-la llegada de contingentes elitistas árabes.

  No fue, pues, el deseo de tierras, sino el de botín, el modus operandi de los musulmanes. Se instalarán en tierras en una siguiente operación, y será ahí donde surgirá el conflicto interior:

-entre la minoría dirigente árabe,
-entre la masa de bereberes norteafricanos.

b) Reparto musulmán de España

            Los árabes, grupo dominante, se instalaron en las regiones más ricas de España, desde el Guadalquivir al Ebro, y empezaron a ocupar las ciudades y las costas. Los bereberes se instalaron en las serranías ibéricas, la Meseta, el sur de Portugal y Extremadura, en torno al campo y la montaña, y como ganaderos.

            No obstante, el número poblacional de musulmanes fue siempre escaso y muy disperso, dispersando así su poder y no creando una centralización estable[7], ni dirección unificada del territorio.

            Consecuencias de este reparto geográfico fueron:

-los continuos conflictos entre musulmanes,
-las grandes divisiones y distanciamientos provinciales,
-el choque entre árabes y bereberes.

            En la rebelión berebere del 740, un ejército de 30.000 árabes enviado desde Siria, aplastó a los disidentes bereberes, y se quedó fijo en la península en adelante, para socorrer al poder dirigente árabe.

c) Instalación musulmana en España

            La llegada de los árabes supuso la apropiación de las estructuras visigodas, y su explotación. No obstante, ellos no cultivaron las tierras, sino que prefirieron arrendarlas, mediante el coronato a los campesinos hispano-godos[8]. Vinieron, pues, a ocupar el lugar de los condes visigodos.

            Un 20% de ganancias, y la mitad de la cosecha, era la renta que los árabes ofrecían a los campesinos hispano-godos, a los que controlaban desde la ciudad.

d) Islamización parcial de España

            Idioma, modas, costumbres… todo se fue transformando en Al-Andalus, por medio de 3 cauces:

-la inmigración y establecimiento de musulmanes, de manera intermitente,
-los matrimonios mixtos musulmanes-hispanogodos, con prole islamizada,
-la conversión al Islam de mucha población goda
[9], continua y paulatinamente.

            La represión islámica fue radical hacia los cristianos, y algo menor hacia los judíos, a nivel cultual y profesional. Muchos mozárabes emigraron a la España cristiana del norte, y otros decidieron quedarse en el sur, encerrados en comunidades cristianas aisladas[10].

            Los hispanos convertidos al Islam, o muladíes, se fueron integrando en los puestos musulmanes de mando, pero sin llegar a estar al nivel de los árabes.

 

 

CALIFATO DE CÓRDOBA

 

a) Waliato de Córdoba

            Fue la época de Al-Andalus como Emirato dependiente de Damasco, del 711 al 756 (o momento de primer establecimiento), y en el que, según el cronista Ibn Hazn, “cada cual se apoderó de aquello que conquistó”[11].

            En este época, el califa de Damasco fue enviando aristócratas árabes a Al Ándalus, como emires delegados. Estos emires organizaban el territorio, según lo planificado por Damasco, y establecían los límites fronterizos, que recayeron en:

-el Guadiana, como frontera inferior, y con capital en Mérida,
-el Tajo, como frontera media, y con capital en Toledo
[12],
-el Ebro, como frontera superior, y con capital en Zaragoza.

            Estas fronteras hicieron de contrapeso exterior a Córdoba, pero sus capitales vinieron a enfrentarse continuamente a Córdoba.

b) Emirato de Córdoba

b.1) Abderramán I, 755-788

            Consiguió la independencia de Al-Andalus el año 756, respecto del emirato de Damasco del abasí Abu Abbás, tras su Desembarco de Almuñecar-755[13]. En el 756 se hizo con la ciudad de Córdoba y sometió a los partidarios de Damasco[14], cambiando el color negro de los abasíes por el color verde de los omeyas[15].

            Logros principales de Abderramán I fueron:

-dotar al estado musulmán de un ejército fiel,
-imponer estructuras que superaban las divisiones tribales,
-mejorar el prestigio cultural de los árabes, trayendo intelectuales a Al Ándalus.
-aumentar la carga fiscal a los cristianos
[16], provocando su conversión al Islam, o la herejía adopcionista cristiana[17].

b.2) Hisham I, 788-796

            Hijo de Abderramán I, desterró a sus dos hermanos nada más acceder al poder. Tuvo que zanjar también la revuelta de Tortosa[18], de Zaragoza, y otra berebere. También tuvo que resistir las primeras embestidas hacia el sur de los cristianos del norte.

            Logro principal de Hisham I fue la introducción de la doctrina “maliki” islámica, la más estricta y ortodoxa, y que otorgó gran poder a los clérigos alfaquíes.

b.3) Al Hakam I, 796-822

            Hijo de Hisham I, sofocó las revueltas muladíes de Toledo-800, Huesca-802, Mérida-804 y Córdoba-805, que reclamaban su promoción y se declaraban pro-abasíes. En Toledo las revueltas acabaron con la ejecución de 75 nobles en el foso, para “un banquete”. Y en Córdoba, cuyo Arrabal había sido tomado por muladíes y alfaquíes, y el emir había sido apedreado en su Alcázar, se acabó incendiando el Arrabal y expulsando a los rebeldes a Creta.

            Logro de Al Hakam I fue el aumento de la presión fiscal y religiosa sobre las grandes ciudades cristianas.

            Por otro lado, comenzaron ya a cuajar las reconquistas cristianas de Barcelona-801 y Pamplona-816, por obra de Carlomagno, y del condado de Castilla (804-820), descubriéndose en Compostela los restos del apóstol Santiago. En el sur, empezaba a surgir la espiritualidad monástica cristiana, para huir del ruido de las herejías.

b.4) Abderramán II, 822-852

            Hijo de Al Hakam I, tuvo que hacer frente a un reino musulmán sometido a fuerzas de todos los sitios. Las revueltas muladíes y mozárabes de Mérida-828 y Toledo-837 acabaron casi con la independencia de las viejas capitales cristianas. Por otro lado, las invasiones normandas hacían eco en Andalucía con el asalto a Sevilla-844, tras haber depredado el Atlántico.

            Logros de Abderramán II fueron:

-la renovación del ejército,
-la fundación de la cancillería fiscal,
-el nombramiento de un hayib-primer ministro,
-el saqueo de León en el 846,
-la fundación de las ciudades de Madrid, Murcia y Úbeda,
-la importación de una cultura refinada, venida de Bagdad,
-la acentuación de la arabización, con vestimentas y costumbres orientales.

b.5) Muhammad I, 852-866

            Fue el sofocador de las mayores revueltas cristianas en el seno de Al-Andalus, todas ellas acabadas con un auténtico baño de sangre, y miles de mártires mozárabes y muladíes.

            En efecto, y con el apoyo del rey Ordoño I de Asturias, en el 850 dos fueron los frentes abiertos por el cristianismo en terreno musulmán[19]:

-Toledo y Córdoba, que se constituyeron ya en reaccionarias irreversibles ante la autoridad islámica, encabezadas por sus propios obispos,
-los monjes ortodoxos, que empezaron a utilizar el martirio para hacer reaccionar a los cristianos de Al-Andalus ante las herejías y el poder.

  Logros de Muhammad I fueron:

-hacer desaparecer el latín de Al-Andalus,
-ceder las montañas y ermitas a los cristianos, a cambio de desaparecer del núcleo musulmán,
-reproducir las estructuras persas, con impuestos incluidos, en el emirato cordobés.

            En el año 858, y unidos a la revuelta mozárabe del 850, se produce la Fitna-Guerra civil total[20], uniéndose los bereberes a los muladíes y mozárabes, y los poderes locales de Sevilla y Granada a los árabes.

            Omar Ibn Hafsun, hispano islamizado o muladí, y de enormes clientelas en la zona de Gibraltar a Córdoba, también se uniría a esta Fitna[21], sublevándose el 879 en la Cora de Rayya-Málaga, y retando al emir de Córdoba desde su cuartel-fortaleza de Bobastro, en Antequera. Los omeyas y su emirato de Córdoba, más que nunca, estuvieron contra las cuerdas. En el 891, y con el apoyo de los abasíes venidos de Africa, Hafsun se presenta a las puertas de Córdoba. No obstante, en la batalla de Aguilar de la Frontera-891 el ejército omeya se alzó con la victoria, y Hafsun es abandonado por los muladíes.

c) Califato de Córdoba

c.1) Abderramán III, 912-961

            Nieto de Muhammad I[22], encabezó el siglo X de oro de Al-Andalus, tras el feroz s. IX donde el Islam había sobrevivido por mano de la providencia, y des-coordinación de los cristianos. Fue riguroso y clemente con amigos y enemigos.

            Logros de Abderramán III fueron:

-auto-proclamarse califa, y no sólo emir, de Córdoba[23],
-destruir las fortalezas y murallas locales,
-cambiar con frecuencia a los gobernadores de las “coras”, para que no se apegasen,
-reconstruir el ejército, ahora profesional, numeroso y eficaz,
-someter a vasallaje a la España del norte,
-ir destruyendo a los partidarios de Hafsun, durante 16 años consecutivos, y hasta la aniquilación de Bobastro-928
[24],
-instaurar la paz y cultura interior,
-conquistar Melilla-927 y Ceuta-931
[25].

c.2) Al Hakam II, 961-976

            Hijo de Abderramán III, refinado y culto, continuó con la política de pacificación y crecimiento interior de su padre, en contraste con el s. X de hierro que asolaba Europa[26].

c.3) Hisham II, 976-1012

            Hijo de Al Hakam II, tuvo que suceder a su padre cuando sólo tenía 8 años. No obstante, la estabilidad de la corte palaciega dejada por su padre, con Al Mansur-Almanzor (lit. el victorioso) a la cabeza, mantuvo vivo el esplendor de Al-Andalus.

            Tras el 978, en efecto, Almanzor impone su dictadura:

-saqueando la España cristiana del norte,
-eliminando toda oposición interna.

            Cada año, Almanzor hacía 1 ó 2 aceifas-incursiones más allá de Al-Andalus, dejando saqueadas Coimbra, León, Barcelona, Compostela[27]

            A la muerte de Almanzor, en la batalla de Calatañazor-1002, el Califato de Córdoba va a llegar a su fin, y van a dar comienzo los decadentes reinos de taifas:

-juguetes en las manos de la España cristiana del norte,
-enfrentados permanentemente entre sí.

c.4) Fin del Califato de Córdoba

            Tras la derrota y muerte de Almanzor en la batalla de Calatañazor-1002, en Soria, las revueltas empezaron a sucederse en Al-Andalus. Dentro de la familia de Almanzor, su hijo Adb al Malik intentó sofocar los intentos golpistas, pero cayó muerto al poco de su represión. Otro de sus hijos, Sanchuelo, se hizo con el poder, pero también fue decapitado[28], junto al aplastamiento de toda su familia.

            Tampoco un biznieto omeya de Abderramán III, Muhammad al Mhadi, fue capaz de controlar la situación, que se había vuelto explosiva. Y es que cada viejo grupo musulmán iba por su cuenta, había vuelto a surgir con violencia, y se autoproclamaba soberano en Córdoba[29].

            Aun así, fue la muerte de Hisham II-1012, omeya que murió sin hijos, lo que dejo fuera del poder a los omeyas. Situación que fue aprovechada por los bereberes para apoderarse de la ciudad de Córdoba, destruir su palacio-emblema de Medina Azahara, y poner fin al Califato de Córdoba[30].

            En 1016 los bereberes se hicieron con el poder, pusieron a un bereber como monarca de Al-Andalus (insulto máximo al Islam), e inauguraron así los Reinos de Taifas.

c.5) Claves del Califato de Córdoba

            Brilló en el mundo entero a lo largo del s. X, y lo hizo por 5 razones:

-reforma administrativa, que culminó los intentos de los emires del s. IX, y fue llevada a cabo bajo:

            -el hayib, o primer ministro,
            -los diwanes, o diversos ministerios, sobre todo el de cancillería y hacienda,

-salud económica, basada en una moneda sólida de oro, sustentada por el oro llegado de Africa,
-administración de la justicia, sobre los territorios conquistados, y a imitación del sistema de Hafsun en sus fortalezas del sur,
-eficacia del ejército, que impedía querer rebelarse, y que acabó militarizando al Estado, con la llegada de Almanzor,
-esplendor cultural, con las arquitecturas de Medina Azahara
[31] y mezquita de Córdoba, a imitación oriental y máxima propaganda del régimen omeya.

d) Reinos de Taifas en España

d.1) Distribución y etnias taifas

            Hubo reinos de taifas bereberes, que controlaron:

-las grandes taifas de Granada-Málaga-Ronda,
-pequeñas taifas en Arcos, Morón, Carmona…

            Hubo reinos de taifas árabes, que controlaron:

-las grandes taifas de Córdoba-Sevilla,
-pequeñas taifas en el sur portugués (Algarbe, Huelva…) y el valle del Ebro (Albarracín, Zaragoza…).

            Hubo reinos de taifas esclavos, que controlaron:

-las grandes taifas de Valencia-Tortosa y Denia-Baleares.

            Y hubo reinos de taifas negociados con los cristianos, que controlaron:

-la gran taifa de Toledo,
-pequeñas taifas en 20 señoríos independientes, por toda la península.

d.2) Desequilibrios y conflictos

            Fueron totales entre todos los reinos taifas, ya fuera por motivos raciales o regionales, sucediéndose unos tras otros en:

-Andalucía, donde Sevilla y Granada se disputaban la hegemonía, con victoria para la primera,
-el Ebro, donde Zaragoza iba absorbiendo a otras taifas menores, incluida Tortosa,
-Toledo y Badajoz, que se mantuvieron siempre independientes,
-Levante, donde Valencia y Denia se iban imponiendo sobre las demás.

            Los criterios de hegemonía de unas taifas sobre otras se reducían a una sola explicación: la densidad poblacional.

d.3) Reconquista cristiana total

            Se produjo de una manera ya definitiva y global, ante el espectáculo de división creado entre los musulmanes y sus reinos taifas. La España del norte intervino:

-de forma militar,
-ofreciendo a unas y otras taifas protección sobre sus tropas.

            Consecuencia de esta intervención fueron las parias-tributos que los musulmanes tuvieron que pagar a los cristianos del norte[32], bajo pena de exterminio.

            Finalmente, será Fernando I (1035-1065) de Castilla, el gran sometedor de estos reinos taifas, con una 1ª fase de sometimiento económico:

-dando a su hijo Sancho, junto a Castilla, las parias de Toledo,
-dando a su hijo Alfonso, junto a León, las parias de Badajoz,
-dando a su hijo García, junto a Galicia, las parias de Sevilla.

            Y su hijo Alfonso VI (1065-1109) su gran aniquilador, con otra 2ª fase de sometimiento militar:

-tras la conquista de Coimbra-1064, toda la Portugal y el Duero-Monduero,
-tras la conquista de Toledo-1085, vieja capital de España, y nueva capital del Imperio de España.

d.4) Conatos estériles de los almorávides

            Zaragoza fue la que dio la voz de alarma a los almorávides[33] de Mauritania, para que viniesen a socorrer las taifas del Ebro y Levante, en auténtico peligro ante Alfonso VI. En efecto, reunidos los reinos taifas del Sur y Levante en 1085 ante las conquistas de Alfonso VI, que amenazaban ya Sevilla y Zaragoza, éstos decidieron llamar a los almorávides del África para que vinieran en su auxilio, pues preferían “terminar como camilleros en África que como porqueros en Castilla”.

            En 1086 los almorávides desembarcan en Algeciras, y en la batalla de Sagrajas-1086, junto a todos los reinos taifas unidos, vencen al emperador Alfonso VI[34].

            Tras la victoria de Sagrajas, los almorávides encadenaron al taifa Abdalá de Granada (por haber pagado tributo a los cristianos), y empezaron a destronar a todos los taifas, ocupando ellos su lugar[35]. Los que comenzaron siendo vistos como salvadores del Islam, ahora provocaron, por su fanatismo, la huida hacia el norte de musulmanes, judíos y mozárabes.

            Tras 20 años en el poder, con omisión de batallas ante los reyes castellanos, en 1120 los almorávides empezaron a corromperse, y a sufrir revueltas internas. Es entonces cuando se vieron asaltados por los cristianos, tanto por aragoneses como castellanos. Las pérdidas de Zaragoza-1118, Lisboa, Almería… hasta Lérida-1149, junto con las regiones de La Mancha, Portugal, Aragón… hacían ya presagiar el estoque final al Islam en España[36].

d.5) Caída final de los almohades

            Ante la caída en picado de los almorávides, empezaron a llegar en 1146 a España los almohades[37], otro grupo fanático venido de África, y que también declaró al Cristianismo la guerra por el poder.

  Esta llegada, efectivamente, vino a paralizar las reconquistas cristianas por el sur, y a reunificar Andalucía bajo dominio musulmán[38].

            Pero la suerte estaba echada. El 16 julio de 1212, y bajo un ejército impresionante de los 5 reinos cristianos de España[39], Alfonso VIII de Castilla en persona comandó la Cristiandad hacia las Navas de Tolosa-1212, en pleno Despeñaperros musulmán. La victoria cristiana fue brutal, y tuvo eco internacional.

            El poder musulmán se descompuso para siempre en España, Castilla pasó a liderar todos los puertos, entradas y controles de Andalucía, y Alfonso VIII pasó a gobernar España entera, con reconocimiento internacional[40].

 

 

RESISTENCIAS DE ESPAÑA AL ISLAM

 

a) Reconquista de España

            Es el concepto fundamental de la historia de España. Su nombre comenzó a ser utilizado en el s. XIX, pero la idea que lo sustentaba venía del s. XII, como señal de triunfo sobre el Islam en la península Ibérica, y con las connotaciones de:

-enfrentamiento contra el moro[41], como surgió en los cantares de gesta,
-restauración de la España perdida, desde las primeras crónicas leonesas.

            A esta idea primigenia de la Reconquista se unió:

-la ideología de los reinos españoles medievales, nunca arabizados,
-la condición fronteriza de España entre Cristiandad e Islam, a nivel internacional,
-la necesidad de repoblar nuevos espacios, pues León estaba ya muy congestionada.

            Tuvo 3 etapas la Reconquista:

-del 711 al 1002, con predominio de Al-Andalus sobre la España del norte, que trató de sobrevivir bajo la idea de resistencia cultural;

-del 1002 al 1212, con la gran expansión de los cristianos por todos los lugares de España, “recobrando lo que era suyo” y que habían usurpado los musulmanes. Ayudó en esta fase la Cristiandad europea, y toda España fue reconquistada y repoblada;

-del 1212 al 1492, con el reducto del reino de Granada, marginal y que servía para ir concentrando allí a los musulmanes residuales de España.

            Los actores de este proceso de Reconquista fueron muy diversos, pero todos marcharon en la misma dirección. Los reinos de la España cristiana se ponían siempre de acuerdo en la idea de Reconquista y expulsión del moro, aunque cada uno conservaba sus propios intereses, su propia identidad y su propio desarrollo histórico[42].

b) España en la Cristiandad latina

            Antes de la invasión islámica, Hispania había pertenecido al mundo político, cultural y religioso imperial occidental, y había tenido siempre la influencia romana y germana, homóloga tanto en un sitio como en cualquier otro de la península[43].

            Se puede decir que las relaciones de Hispania con el Imperio europeo, durante esta invasión musulmana, tuvieron 2 etapas:

-del 711 al 1002, con escasos contactos España-Europa, y vinculados éstos al pasado visigodo,

-del 1002 en adelante, con España totalmente europeizada de nuevo, en torno al camino de Santiago, la reforma gregoriana, la liturgia cluniacense, las relaciones entre dinastías, las órdenes monásticas, la literatura carolingia y el arte románico.

c) Relaciones España cristiana-Islam

            A lo largo de los ss. VIII-XV la confrontación de España con el Islam había sido antonomásica: al moro había que combatirlo. Siempre hubo alguna tregua (por escaseces económicas…), pero nunca paz.

            Con el romanticismo entraron en debate:

-los europeístas, que hablaban del retraso de España por su huella musulmana,
-los casticistas, que hablaban de los aspectos diferenciadores de España respecto al resto.

  Hoy en día se propone la idea de la España de las 3 culturas[44].

            En las relaciones Cristiandad-Islam, las diferencias fueron agudas desde los comienzos, y fueron agudizándose con el tiempo todavía más, en torno a 3 factores:

-territorial, sobre lo que antes había sido todo cristiano y nada musulmán,
-ideológico, con el entorno de Europa y su propia identidad en juego,
-religioso, creándose para el caso cruzadas y guerras santas sin fin.

            En las zonas fronterizas:

-los mudéjares[45] sí fueron tratados pacíficamente, por parte de los cristianos,
-los mozárabes
[46] no podían disfrutar de libertad, por parte de los musulmanes.

            Lo que sí hubo conjuntamente, desde el Tajo hacia el sur, fueron las influencias culturales, incluso en los siglos de mayores conflictos bélicos. La Escuela de traductores de Toledo[47], de la Iglesia toledana, introdujo al latín la cultura griega que poseían los musulmanes[48], y mantuvo la música musulmana hasta bien entrado el s. XV. También hubo mutuas influencias:

-técnicas, en agricultura y artesanía,
-financieras, en la moneda maravedí,
-estéticas, alimenticias y de vestimenta.

 

Manuel Arnaldos   
Mercabá, diócesis de Cartagena-Murcia    

más información
Diccionario Mercabá de Arqueología

Indice general de Enciclopedia Mercabá de Historia   

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[1] Según GARCIA MORENO, la causa de la caída visigoda estaría en su proto-feudalización en ducados, que impidió la reacción ante la usurpación del poder visigodo.

[2] La Iglesia, en general, no previó la trascendencia de los primeros musulmanes llegados a España, pues era fuerte y rica en teología. Lo mismo sucedió en Siria, Irak, Egipto… Aunque en el caso de Toledo, el clero había elegido a DON RODRIGO con la intención de evitar estos sucesos.

[3] MUZA, de hecho, fue acusado por el califa de Damasco de enriquecimiento ilícito.

[4] No obstante, a su llegada a las Galias los francos supieron frenarlos en la Batalla de Poitiers-732.

[5] 5% de la población española. Aún así, esta llegada de bereberes será luego frenada por el poder árabe de Damasco, cuando empiece a crearles problemas. El número total de musulmanes en España, en su máximo poder, no llegará al 10% de la población española, en su 90% hispano-goda.

[6] Los hijos de WITIZA, por ejemplo, recibieron 3000 alquerías-aldeas visigodas.

[7] Distinto fenómeno a lo que fue habitual en el Islam, donde Túnez y Egipto fueron repobladas enteramente (a base de ciudades-campamento), y donde Bagdad y Basora pasaron a tener poblaciones elevadísimas. Este proceso de España será la causa de que Damasco pida explicaciones constantemente a TARIK, y de que se frene la llegada de bereberes, tras su número de 200.000, como medida de apoyo a los clanes árabes.

[8] Ya se explicó cómo el campesinado hispano-godo se había quedado prácticamente en la miseria con la peste, hambrunas y epidemias agrícolas del s. VII, descendiendo su número demográfico. La llegada de los árabes supuso para ellos, pues, un relanzamiento económico, aunque fuese mediante el arrendamiento de tierras.

[9] Eso sí, sin tener que seguir los rituales musulmanes. Tan sólo tenían que abjurar formalmente y aceptar la fe musulmana, ante testigos y bajo pena de muerte, e incorporar al Islam a los hijos menores de edad. A cambio, recibían los plenos derechos, incluidos los fiscales.

[10] Comunidades que desaparecerán en el s. XII, con la conquista que hizo Castilla de Andalucía, y la reapertura que supuso de culto cristiano.

[11] Motivo por el que, en el 715 se llama a MUZA a Damasco, y bajo multa de 2 millones de solidus, se le deja en libertad.

[12] El Duero parece ser que fue una zona de vacío poblacional, tanto de moros como de cristianos, y según lo pactado entre ambos, con prohibición expresa de establecimiento. Así, en el centro peninsular, Toledo controlará para los musulmanes los cruces de caminos, y en Medinaceli estará su guarnición clave para sus incursiones hacia el norte.

[13] Único superviviente del exterminio que en el 750 el abasí ABU ABBAS de Damasco había ordenado contra los omeyas en Oriente, tras haber usurpado el puesto de MARWAN II. ABN AL RAHMAN se había refugiado en una tribu berebere de África, donde reunió a otros sirios descontentos, desembarcó en Almuñecar-755 y se proclamó emir de Al-Andalus, independiente de Damasco.

[14] Conflicto, o guerra civil, que durará hasta el 765 en Córdoba, y hasta el 774 en todo Al-Andalus.

[15] No obstante, ABDERRAMAN I se mantendrá fiel, religiosamente, al califa abasí de Oriente.

[16] Es en este momento cuando se expropia la Basílica San Vicente de Córdoba, para convertirla de iglesia cristiana en mezquita principal de la ciudad.

[17] El adopcionismo decía que Jesús era hijo adoptivo de Dios, pues humanamente nació de María y José, y no por parto virginal. Esta herejía fue permitida por el Islam, de férreo monoteísmo, para poder seguir siendo cristianos, y algunos la siguieron para no convertirse al Islam. Aun así, esta herejía fue motivo de que la España cristiana del norte rompiera sus lazos con los cristianos del sur, y buscara ya decididamente el apoyo carolingio para reconquistar Al-Andalus.

[18] Importante por su puerto marítimo, pues Tarragona había sido arrasada por el primer Islam.

[19] Con toda una hoja de ruta planificada previamente, en el 850 los mozárabes comenzaron a predicar el evangelio públicamente en las calles, dando pie al apedreo y ajetreo musulmán. En medio de ese caos, los clérigos cristianos comenzaron a decir que MAHOMA era un falso profeta, provocando la vuelta al cristianismo de muchos muladíes, y un auténtico baño de sangre.

Comenzó entonces la resistencia cristiana, encabezada por SAN EULOGIO DE CORDOBA (nombrado arzobispo de Toledo por los toledanos, hasta el 859, en que murió martirialmente), y continuada por todo Al-Andalus.

[20] Las causas de esta revuelta civil, unida a la religiosa, habría que encontrarlas en las malas cosechas y hambrunas del norte de África, que causaron la llegada de muchos bereberes a España.

[21] Lo que sería aprovechado por los reyes ORDOÑO I y ALFONSO III para llegar hasta Coimbra-Portugal, y fortalecer la frontera astur-leonesa en el oeste.

[22] Su padre había sido asesinado por los propios musulmanes.

[23] Máxima autoridad islámica, a semejanza de la misma Damasco o Bagdad, por ejemplo. El Emirato de Córdoba dio paso, pues, al Califato de Córdoba (donde 3 fueron los califas gobernantes, hasta la muerte de HISHAM II-1012).

[24] Según O. LOZANO, a HAFSUN, que había vuelto al cristianismo el 899 y que había muerto 10 años después, lo sacaron de la tumba, y junto a sus hijos asesinados, lo crucificaron a las puertas de Córdoba.

[25] Con la idea de beneficiarse del comercio de oro transahariano venido de Sigilmasa, a cambio de sal para el ganado sahariano.

[26] A causa de las invasiones vikingas, magiares, crisis carolingia, sombras papales…

[27] Donde destruyó la basílica de Santiago el año 987, y robó sus campanas, que trajo a Córdoba.

[28] Tras lo cual fue expuesto en una cruz a la puerta de Córdoba, con un perro y un cerdo a sus lados.

[29] Hasta 5 monarcas diferentes hubo en Córdoba en 1009, en un mismo año.

[30] Así, los que fueron mayoritarios en la conquista de España, son ahora los que ponen fin al Califato de Córdoba

[31] Destruida al final del Califato de Córdoba, y hoy en estudio arqueológico.

[32] Que trajeron también, como consecuencia, las disputas entre los propios reinos cristianos, siendo Castilla la que finalmente se haga con todo el patrimonio económico, y luego regional, de toda España.

[33] Grandes fanáticos del Corán, los almorávides habían ocupado el norte de África con un ejército berebere, y habían ido destruyendo, a su paso, todas las dinastías africanas relajadas ante el Islam. Venido desde Senegal, en 1082 el Imperio almorávide conquistaba Ceuta y Argel.

[34] No obstante, las pérdidas de ALFONSO VI no fueron tan cuantiosas como refieren las crónicas árabes, que hablan de 50.000 cristianos muertos. Según los recientes estudios, en Sagrajas-1086 debieron caer 8.000 musulmanes y 4.000 cristianos, aunque Alfonso VI reconoció su derrota.

            Sagrajas fue, además, la causa de que ALFONSO X, años después, organizara la Orden de Caballería de Sta. Mª la Mayor, con la misión naval de atravesar el Estrecho, para conquistar así el norte de África y evitar las incursiones norteafricanas a España.

[35] Sólo el reino taifa de Zaragoza fue respetado, a cambio de los tributos que tenía que rendirles.

[36] De hecho, en el Tratado de Tudellén-1151 Castilla y Aragón deciden establecer el futuro reparto de las tierras españolas reconquistadas.

[37] Otro grupo venido de África, y también fanático.

[38] Pues era lo único que ya les quedaba, ya que Levante estaba prácticamente también en manos aragonesas.

[39] León, Navarra, Castilla, Aragón y Portugal, menos el de León.

[40] Aun así, los soldados castellanos se quejarán de los cruzados europeos, pues algunos de ellos se retiraban a media batalla, o luego arrasaban y robaban más de lo que estaba estipulado.

[41] Nombre dado a los habitantes de Mauritania Tingitana, provincia del Imperio romano.

[42] De ahí vendrá luego la España una y católica, pero con grandes diferenciaciones internas entre sus diversas zonas.

[43] No es el caso, por ejemplo, de Turquía, que nunca ha tenido arte románico, ni Ilustración, ni ninguna coordenada histórico-artística europea.

[44] Término acuñado por A. CASTRO, y al que S. ALBORNOZ, exiliado de España, va a dar voz propia, junto a S. FANJUL y otros.

[45] Comunidades islámicas que vivían en territorio cristiano.

[46] Comunidades cristianas que vivían en territorio musulmán.

[47] En Salerno-Sicilia sucedió también un proceso parecido al de Toledo.

[48] Que en el s. VI habían introducido en Persia PLOTINO y JAMBLICO, desterrados por JUSTINIANO de Bizancio en su intento de erradicar el paganismo helénico.