Seguidor auténtico

 

    Un hombre que acababa de encontrarse con Jesús resucitado, iba a toda prisa por el camino de la vida, mirando por todas partes y buscando. Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del camino y le preguntó:

    -Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?

    El anciano, encogiéndose de hombros, le contestó:

    -Depende del tipo de cristiano que ande buscando.

    -Perdone, pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos que hay. Sólo conozco a Jesús.

    Y el anciano añadió:

    -Pues sí, amigo,  hay de muchos tipos y maneras. Hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación, cristianos por conveniencia, cristianos auténticos...

    -¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de verdad!, exclamó el hombre emocionado.

    -¡Vaya!, dijo el anciano con voz grave. Ésos son los más difíciles de ver. Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo que usted.

    -¿Cómo podré reconocerle?

    Y el anciano contestó tranquilamente:

    -No se preocupe, amigo. No tendrá dificultad en reconocerle. Un cristiano de verdad no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por sus obras. Allí donde van, siempre dejan huellas.

    «Cada árbol se conoce por sus frutos. Así el hombre bueno saca cosas buenas del tesoro que  tiene en su corazón» (Lc 44-45).

 

JUSTO LÓPEZ, Zaragoza, España

 Act: 25/01/16   @noticias del mundo           E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A