Robando la infancia a los Niños

 

            En el año 2015, según un informe de la UNICEF, 11 millones de niños murieron a causa de enfermedades que era posible evitar; 170 millones de ellos estaban mal alimentados y más de 100 millones no tuvieron acceso a servicios educativos. Esta dura realidad, además, se ve agravada por muchas otras formas de explotación, entre las que destacan la prostitución infantil y los trabajos forzados.

            La primera, lamentablemente, sigue extendiéndose de manera alarmante en todo el mundo, y la segunda es una práctica cotidiana, especialmente en los países subdesarrollados. Aquí cabe aclarar, como he dicho en otras ocasiones: no hay prostitución sin clientes ni corrupción de niños sin corruptores.

            Tampoco debemos olvidar que actualmente miles de niños y niñas son carne de cañón principalmente de grupos guerrilleros y ejércitos irregulares. En los últimos años más de 2 millones de ellos han sido asesinados y otros seis millones han sufrido lesiones o han quedado discapacitados como resultado de conflictos armados, de los cuales, sin duda alguna, no han sido responsables. Recuerdo que, no hace mucho tiempo y de visita en algunos países centroamericanos, vi como a los niños no se les enseñaba a contar con peras y manzanas, como aprendimos nosotros sino con balas y rifles.

            Pero hay mas de una manera de robarse la infancia y la adolescencia de los niños. Por ejemplo, en los Estados Unidos cada vez se ponen más de moda los “USA PreTeen Princess”, concursos de belleza para niñas menores de 10 años, en los cuales, además de participar completamente arregladas como adultas con maquillaje incluido, deben recibir clases de modelaje, algo de actuación, etcétera.  También ya es común ver que en los diferentes medios de comunicación se promueven concursos y programación de mayores adaptados para los niños, como telenovelas y talkshows.

            Todo esto ha hecho que, de forma paulatina pero constante, los menores cambien la percepción que tienen del mundo, sus preocupaciones y sus actitudes. Un estudio reciente patrocinado por Coca Cola en ese país, mostró que niños de 12 años de edad tienen las mismas actitudes o ven a la vida de forma semejante que los jóvenes de 25 años. Esta encuesta encontró que entre las principales preocupaciones de los primeros estaban “no tener suficiente dinero» y “encontrar alguien para casarse para no estar tan solos cuando crezcan”.

            En fin, el agitado ritmo de vida que llevamos en la actualidad hace que, de manera sutil, vayamos invadiendo el mundo de los niños, arrebatándoles de esta manera espacios para la alegría, la serenidad y la inocencia.

            Como padres de familia y como sociedad debemos hacer todo lo posible para cuidar que no se quemen etapas en el desarrollo de las vidas de nuestros hijos.

 

BRUNO FERRARI, Querétaro, México

 Act: 25/01/16   @noticias del mundo           E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A