Ignorancia de los Políticos

 

        Después de desayunar, comer y cenar con las opiniones de los y las intelectuales mexicanos de izquierda en torno al asunto de Abascal, me pregunto: ¿Por qué ha causado tantas ámpulas un acontecimiento que pertenece a la vida privada del funcionario? ¿Acaso este suceso (que carece de interés nacional) no se da bajo el amparo del artículo 4º constitucional que da a los padres el derecho de intervenir en la educación de sus hijos?

        No conozco al secretario del Trabajo y no es asunto de este espacio hacer una auditoria a su desempeño como algunos lo han pretendido, sino analizar lo absurdo de perder el tiempo en rasgarse las vestiduras ante el conservadurismo y el atentado contra la cultura que cometió el señor Abascal por un hecho de nula relevancia.

        Comunicadores, ideólogos, contestatarios y feministas no han escatimado saliva pidiendo, en el fondo, licencia a la opinión pública para meterse en la vida privada de una persona. Quizá por manifestarse abiertamente católico o por su poco carisma.

        El centro del debate ha sido crear escándalo en torno a una persona y no en los hechos que afectan a la mayoría. Como es el caso del recorte presupuestal del 45% al Instituto de Cultura del Distrito Federal por parte de Andrés Manuel López Obrador, lo que provocó la renuncia de su titular Alejandro Aura. Y mientras a este hecho no se le ha dado importancia en el país, en otras ciudades como en Moscú la reducción del 65% del presupuesto para la cultura en 2006 provocó la fuga de cerebros. Me llama la atención que la elite cultural de este país reclame por el cobro del IVA en los libros y no diga ni pío por la reducción de 146 millones al presupuesto de la cultura del D.F. Las necesidad de hacer obras de infraestructura es importante sin duda (especialmente cuando sirven para medir los “exitos” del político en turno) y cuando se trabaja con una visión de corto plazo. Pero pensar sólo en lo inmediato y no invertir en el desarrollo de la cultura es hipotecar el futuro de las nuevas generaciones y ponerlas en desventaja frente a otros jóvenes que se están preparando.

        Es bueno fomentar las obras literarias de nuestros autores mexicanos sin endiosarlos, y sin olvidar fomentar el conocimiento y aprecio por los autores clásicos. Recuerdo las palabras de un profesor que a menudo nos decía: “Lean poco, si quieren, pero que sean clásicos”.

        El hombre es un ser en movimiento y sus manifestaciones culturales son prueba de ello. Por eso considero un gran error frenar el desarrollo cultural de la ciudad más grande del mundo, como atacar las raíces católicas de una persona. Hay que recordar que lo que ahora se ataca (el catolicismo) por muchos siglos fue el promotor cultural más importante de occidente hasta el surgimiento de las universidades europeas en el siglo XII.

        El morbo por descubrir las fibras religiosas del señor Abascal ha nublado el interés por defender los pocos espacios culturales creados desde “el gobierno diferente” del PRD.

 

LUIS MIGUEL RUBÍN, Querétaro, México

 Act: 25/01/16   @noticias del mundo           E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A