Ecología humana

            Es evidente el éxito que están alcanzado las mujeres en la vida profesional. Éste responde, sin duda, a una mejor preparación académica que les ha ido abriendo espacios de participación, aunque también es fruto de un cambio cultural con respecto al papel o rol que corresponde desempeñar a las mujeres y en donde urge encontrar soluciones equilibradas

            Llegar a casarse y formar una familia sigue siendo el ideal mayoritario de las mujeres para satisfacer las exigencias más profundas de su espacio vital. En el Sydney Morning Herald del pasado 27 febrero, Bettina Arndt comentaba que «las mujeres que cambian el tener hijos por una carrera, pueden encontrarse al final con que han hecho un mal negocio».

            Esto no quita que en el horizonte de las aspiraciones de la mujer de hoy existe el deseo de terminar una carrera profesional y ejercerla para adquirir experiencia, aumentar el prestigio y ganar dinero, sea por gusto, por necesidad o por ambas cosas. Es un hecho el que cada día crece el número de mujeres profesionistas influyentes; sin embargo, un factor importante que limita el ascenso a puestos ejecutivos, en opinión de Ann-Kristin Achleitner, profesora de banca y finanzas en la European Business School, es que, para llegar a escalar puestos en las grandes compañías, se tiene que haber estado trabajando de 10 a 15 años, y hay pocas mujeres que realmente llegan a hacerlo, quizá debido al fuerte reclamo que ejercen entre ellas los compromisos familiares, especialmente durante los meses que corresponden a la maternidad.

            Esta situación no es exclusiva de algunos países que puedan considerarse conservadores. En Estados Unidos las mujeres también tienen dificultades para escalar los más altos puestos ejecutivos. El pasado 27 de noviembre, la revista Business Week observaba que aunque el 45 por ciento de los puestos directivos los ocupan mujeres, sólo dos de las 500 mayores empresas del país tienen jefes ejecutivos del sexo femenino: Carly Fiorina, en Hewlett-Packard, y Andrea Jung de Avon Products.

            Existen varios estudios realizados a hombres, en los que se demuestra que es frecuente que el éxito en el trabajo no colme las expectativas de una vida de calidad, de la misma manera que investigaciones recientes muestran que las mujeres mayores que han sabido compaginar matrimonio, maternidad y trabajo profesional disfrutan del nivel de bienestar psicológico más elevado, significativamente superior al de las mujeres que ni se habían casado ni eran madres.

            Cada vez más mujeres se dan cuenta de que es necesario luchar no sólo por la equiparación en el puesto laboral, sino también por el reconocimiento del valor de la maternidad.

 

PAZ FERNÁNDEZ, Querétaro, México

 Act: 25/01/16   @noticias del mundo           E D I T O R I A L    M E R C A B A    M U R C I A